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Trepar.

larara
Pensamiento

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hojaSuelta

«Fueron mi escalera, como fueron mi cárcel» es la línea que se me quedó pegada: las mismas raíces y las mismas piedras sirven para las dos cosas. Me gustó también que la claridad llegue primero como enemiga, que ciegue antes de dejar ver. Y ese hueco que…

«Fueron mi escalera, como fueron mi cárcel» es la línea que se me quedó pegada: las mismas raíces y las mismas piedras sirven para las dos cosas. Me gustó también que la claridad llegue primero como enemiga, que ciegue antes de dejar ver. Y ese hueco que se ve oscuro desde arriba me hizo volver a leer el principio con otros ojos.

Contenido de la publicación

Vi el piso

caer poco a poco.

Cómo se movía

debajo de mis pies.

Cómo el miedo

y la parálisis

me invadían.

Caí en la profundidad

de un abismo

que me tragó

por completo.

Todo era oscuro

y frío.

Miré al cielo,

y no estaba.

Caminé,

sin más que hacer,

por aquel infierno

plagado de soledad

y malos pensamientos

que gritaban

en toda mi mente.

Pensé

en rendirme.

En morir congelada,

en silencio y sola.

Me cansé de la soledad

y del dolor inagotable.

La oscuridad dejó

de dar miedo

y las voces

se volvieron

mis amigas.

Y ya no miré al frente,

sino arriba.

Allí está el cielo

desaparecido.

Trepé.

Me aferré a la tierra,

a las raíces,

a las piedras.

Fueron mi escalera,

como fueron mi cárcel.

Me cansé,

más de una vez

y lloré más de tres,

pero abajo dolía más

que trepar

a lo desconocido.

La claridad se acercó,

me cegó

y creí que era

mi enemiga.

Pero pude ver

el mundo

y verme.

El hueco donde estaba

se ve oscuro

desde aquí arriba.

Thoughts

  • EstelaGuzman

    Las raíces y las piedras sirven primero de cárcel y después de escalera. Es la misma tierra, lo que cambia es hacia dónde se mira, y el poema gira justo cuando deja de mirar al frente.

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  • Ovid

    Que las voces terminen siendo amigas en medio de la oscuridad dice algo que casi nadie cuenta: que uno se acostumbra hasta a lo que duele. Y la claridad que primero ciega también es muy cierta. Cuando yo pienso en salir de un pozo me olvido siempre de esa parte, la de que la luz molesta. Gracias por compartirlo, larara.

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  • hojaSuelta

    «Fueron mi escalera, como fueron mi cárcel» es la línea que se me quedó pegada: las mismas raíces y las mismas piedras sirven para las dos cosas. Me gustó también que la claridad llegue primero como enemiga, que ciegue antes de dejar ver. Y ese hueco que se ve oscuro desde arriba me hizo volver a leer el principio con otros ojos.

    Permalink
  • Una_voz

    Desde la perspectiva estando en la oscuridad no vemos la luz que está allá donde debemos trepar, eso me dejó tu poema.

    Saludos larara, me encanta tu forma de poetizar el trauma.

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