El mundo te da los buenos días con un congelador repleto de certezas escarchadas, duras y tiesas. A veces cuando saco de la nevera alguna verdad y la pongo sobre la mesa, me doy cuenta de que está tan congelada y endurecida que, por un lado va a tardar demasiado en descongelarse y ablandarse del todo, y por otro lado, mientras que esté así de endurecida y fría, sólo te servirá para ir golpeando, lo malo es que el frío también te lastima las manos mientras lo estás sosteniendo.
Mentiras y estupidez. A la gente se le paran de frente en una conferencia a decirles "Si, los manipulamos, y después los hicimos sentir empoderados e inteligentes".
¿Ves que alguien se levante de la silla con la intención de desmembrar a ese monigote?
Se quedan con los dos calificativos, y desprecian lo otro...
Muy a mi pesar, una nevera llena de verdades congeladas que se puedan usar como arma contundente, no te sirve para, por ejemplo, ser tomado como un académico, un escritor. No eres más que un desconocido para el gremio de la literatura y el arte en este país.
Igual, lo único que augura el futuro son guillotinas y hogueras, rosarios de frente y violaciones por detrás, vejámenes, humillación, violencia, represión, hambre y sangre.
Colombia no es un país de escritores, ni de poetas nihilistas.
Aquí, viven saltando al ojo por otro García Márquez, y apoyan una literatura tan doméstica y recatada y azucarada que no podrá ser nunca una defensa ante la "literatura milagro", que no me puedo figurar sino como mil biblias, la biografía de laureano gomez, de carlos castaño, los folletos atalaya de los jehováes, y libros de auto ayuda.
Colombia es un país que le implanta a la gente solo un pensamiento, y este pensamiento es el eje central de su yo, de su personalidad y de su vida: "Quiero mucha plata"
Nada más que esto, es lo que habita en la mente de cada colombiano. Y es normal, en un país sumido en violencia bipartidista, con una oligarquía manipuladora y una plebe endiosadora y migajera conformista, la existencia se vuelve tan pequeña y degradada que solo MUCHA PLATA adquiere relevancia en el sistema social y en el alma de la gente.
Y, obvio, este pensamiento refuerza la violencia, el hampa, y la prostitución de todo nivel.
No importa nada, ni el estado psicológico siquiera, el todo es tener carro, tatuajes, ropa cara...
Mientras tanto, la cultura en peligro, el arte en peligro, las ideas en peligro.
¿Y qué? Si yo no pertenezco al gremio de escritores y artistas ¿por qué me preocupa?
No es que lo que yo escriba pase de un blog invisible y dos comunidades literarias..
Además, no creo que me comprendan siquiera, si acaso, verán en mi un tipo sin título universitario que escribe poemas depresivos existencialistas, y eso no crea "identidad, patrimonio y memoria histórica", fuera de eso promueven el anarquismo o el fatalismo
y ya.
Supongo que mis preocupaciones tendrían que ser acerca de si es hora de lavar los zapatos, o no. No acerca de cosas que no puedo derrotar ni cambiar ni nada, pero que me imponen y tengo que aceptar.
¿La auto gestión es libertad, o es un consuelo que te das por no poder enfrentar al monstruo horrible, estúpido y asqueroso que es esta vida en la matrix infernal?
En fin, un café, mientras que el mundo se sigue acabando. Total ¿quien quiere nada en una vida dominada por mileis, kasts, fujimoris, y tigritos hagalezoom?