Cargando…

The Unbearable Weight of Massive Talent ¿Qué pasa cuando dejamos de saber quiénes somos sin el personaje que construimos? Pregunta Sin responder

rodrigosegade1000
Pública 40 conversaciones 56 pensamientos 70 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Hay algo extraño en ser conocido por algo durante mucho tiempo. Al principio puede sentirse como un reconocimiento, como una confirmación de que hicimos algo que valió la pena. Pero con los años…

En series

In groups

Pensamiento

Pensamiento

jp_morales78

Esa pregunta de quién eres cuando ya no tienes que demostrar quién fuiste la he visto de cerca en el estudio bíblico, con hombres de cincuenta que ya no dirigen nada. ¿A ti te llegó antes o te la disparó la película?

Esa pregunta de quién eres cuando ya no tienes que demostrar quién fuiste la he visto de cerca en el estudio bíblico, con hombres de cincuenta que ya no dirigen nada. ¿A ti te llegó antes o te la disparó la película?

Contenido de la publicación

Hay algo extraño en ser conocido por algo durante mucho tiempo. Al principio puede sentirse como un reconocimiento, como una confirmación de que hicimos algo que valió la pena. Pero con los años puede convertirse en una especie de jaula. Todos esperan que sigamos siendo esa persona que conocieron, aunque nosotros ya no nos sintamos iguales. Y quizás el problema aparece cuando empezamos a preguntarnos si todavía sabemos quiénes somos cuando dejamos de interpretar ese personaje.

¿Qué queda de nosotros cuando ya no podemos apoyarnos en la versión de nosotros mismos que los demás conocen?

Nicolas Cage interpreta una versión ficticia de Nicolas Cage. Y esa decisión ya hace que la película tenga una ventaja enorme: No necesita construir desde cero a su protagonista. Todos tenemos una idea de quién es Nicolas Cage. Sus películas, sus personajes, sus excesos, sus gestos, sus elecciones actorales y hasta los memes que se construyeron alrededor de su figura forman parte del imaginario colectivo, la película toma todo eso y lo convierte en material para una comedia.

Acá encontramos a un Nick Cage que atraviesa una crisis profesional y económica. Ya no recibe las ofertas que alguna vez recibió, tiene problemas familiares y empieza a sentir que su carrera está llegando a un punto en el que quizá ya no sabe qué hacer consigo mismo. Entonces aparece Javi, un millonario español que lo contrata para asistir a su cumpleaños y pasar un tiempo con él.

Lo que podría parecer simplemente una situación absurda termina convirtiéndose en algo bastante más interesante. Porque Javi no está interesado solamente en contratar a una estrella. Es un verdadero admirador de Cage, conoce sus películas, habla de sus personajes y entiende su trabajo de una manera que Nick ya casi no reconoce en sí mismo.

Y ahí aparece una de las mejores ideas de la película. A veces necesitamos que otra persona nos recuerde quiénes fuimos para volver a encontrar quiénes podemos ser.

La relación entre Cage y Javi es, para mí, el corazón de la película. Pedro Pascal entiende perfectamente que no tiene que competir con Nicolas Cage, todo lo contrario. Su personaje funciona porque lo mira con una admiración genuina, casi infantil, pero al mismo tiempo es completamente consciente de lo absurdo de la situación. La química entre los dos es excelente y muchas de las mejores escenas aparecen simplemente cuando están juntos hablando de películas, interpretando situaciones o intentando descubrir qué está pasando realmente.

Y es justamente ahí donde la película se vuelve una carta de amor al cine.

Porque The Unbearable Weight of Massive Talent entiende algo que cualquier persona que ama las películas puede reconocer: A veces una película significa muchísimo más para quien la mira que para quien la hizo. Una escena que para un actor fue simplemente un día de trabajo puede convertirse en un recuerdo fundamental para alguien que la vio en el momento indicado. Una película que nosotros consideramos menor puede significar algo enorme para otra persona.

Javi representa exactamente eso., no admira solamente a Nicolas Cage. Admira lo que las películas de Nicolas Cage significaron para él y creo que eso es hermoso.

La película también se divierte muchísimo con la propia imagen del actor. Hay referencias a Face/Off, Con Air, Leaving Las Vegas y muchos otros momentos de su carrera, pero nunca se sienten como una simple lista de cameos o guiños para el espectador. El humor funciona porque Cage acepta completamente convertirse en el objeto de la broma. Se ríe de sus elecciones, de sus excesos y de la percepción que Hollywood construyó alrededor suyo.

Y ahí aparece uno de los grandes aciertos de la película: Nicolas Cage no interpreta simplemente a Nicolas Cage. Interpreta nuestra idea de Nicolas Cage.

Eso le permite hacer algo muy difícil. Burlarse de su propia imagen sin destruirla.

La aparición del "Nicky" más joven también funciona como una representación bastante divertida de esa versión de sí mismo que todavía cree que puede controlar todo. Es exagerado, arrogante y completamente convencido de su propia importancia. Al principio parece simplemente otro chiste, pero poco a poco entendemos que representa una parte de Cage que todavía no consiguió abandonar.

Porque quizás todos hacemos algo parecido.

Construimos versiones de nosotros mismos que funcionan durante un tiempo. El gracioso, el responsable, el exitoso, el fuerte, el que siempre está disponible, el que nunca necesita ayuda. Y después la vida cambia, pero el personaje queda. Los demás siguen esperando que seamos esa persona porque es la versión que aprendieron a querer.

Hasta que un día uno se da cuenta de que ya no sabe cuánto de eso sigue siendo realmente suyo.

La película nunca profundiza demasiado en esa idea, y creo que está bien, no necesita convertirse en un drama existencial. Su principal virtud está justamente en saber cuándo volver al absurdo. La acción, el espionaje y las situaciones cada vez más disparatadas mantienen el ritmo y evitan que la reflexión se vuelva demasiado pesada.

Tom Gormican dirige con bastante claridad. Sabe que la película necesita moverse entre tres cosas: Comedia, película de acción y homenaje al cine. No siempre consigue que las tres funcionen con la misma fuerza, pero cuando encuentra ese equilibrio la película resulta realmente entretenida.

Y después está Nicolas Cage... Creo que una película así no podría existir con otro actor.

Porque parte del chiste consiste en que nosotros ya tenemos una relación previa con él. Sabemos quién es, conocemos su carrera. Tenemos una opinión sobre sus películas, la película puede jugar con todo eso porque Cage lleva décadas construyendo una imagen tan reconocible que prácticamente se convirtió en un personaje antes de interpretarse a sí mismo.

Pero lo que más me gustó es que, debajo de toda la exageración, aparece una idea bastante sencilla: nunca es demasiado tarde para dejar de intentar recuperar la persona que fuimos.

Nick pasa gran parte de la película intentando recuperar su carrera, su prestigio y la imagen que tenía de sí mismo. Pero termina descubriendo que quizás no necesita volver exactamente a ese lugar. Puede construir algo diferente. Puede ser otra versión de sí mismo.

Y eso también me parece bastante real. A veces creemos que crecer consiste en recuperar lo que perdimos. Volver a ser quienes éramos cuando todo funcionaba. Recuperar una relación, una etapa, un trabajo, una versión de nosotros que parecía más segura, pero quizás, el crecimiento consiste justamente en aceptar que esa persona ya no existe.

Y que no necesariamente tenemos que recuperarla.

Al terminar The Unbearable Weight of Massive Talent, me quedé con la sensación de haber visto una película que, detrás de todos sus chistes, entiende bastante bien por qué nos aferramos tanto a las versiones anteriores de nosotros mismos.

Porque cuando dejamos de ser aquello que los demás esperan, aparece una pregunta bastante incómoda:

¿Quién soy si ya no necesito demostrar quién fui?

Quizás la respuesta no sea volver atrás. Quizás sea aceptar que podemos dejar morir un personaje sin tener que dejar de ser nosotros mismos.

Y, en el caso de Nicolas Cage, probablemente la mejor manera de hacerlo era exactamente esta: reírse de todo lo que alguna vez creímos que era él y, al mismo tiempo, recordarnos por qué alguna vez nos enamoramos de sus películas.

Respuestas

  • HugoBarrientos

    Estuve cinco años metido en grupos de medicina alternativa y ahí adentro yo era el que sabía, el que le explicaba a los demás. Lo más difícil de salir no fueron las ideas, fue dejar de ser ese. Anduve como un año sin saber de qué hablar con la gente. ¿Cuando soltaste uno así, qué hiciste con el hueco de las primeras semanas?

    Permalink
  • ClaudiaBenitez

    Cuando te conviertes de adulta pasa lo mismo del revés: los tuyos siguen esperando a la de antes y los nuevos te explican quién deberías ser ahora. ¿Alguien todavía te trata como el tú de hace diez años?

    Permalink
  • sobremesa

    Ve, en la panadería una clienta me dice siempre que soy la contenta, y hay días que no y toca ponerse igual. Nunca lo había pensado así.

    Permalink
  • salmos23

    Eso de que una película valga más para el que la mira que para el que la hizo es bien cierto. A mí me pasa con una canción vieja de mi mamá.

    Permalink
  • pjimenez77

    Llegué a Lima a los cuarenta y cuatro con veinte años de obra pública encima, y lo que más costó no fue el sueldo, fue que acá nadie sabía quién había sido yo. Eso de dejar morir al personaje suena a decisión, pero se muere solo y uno va detrás recogiendo. ¿A ti ya se te murió alguno?

    Permalink
  • nadie_sabe_nada_

    Cuando dejé la iglesia me pasó parecido: no extrañaba tanto a Dios como a la que era yo ahí, la que todos sabían saludar. Después nadie sabe bien cómo tratarte. ¿Vos ya soltaste alguno así o todavía lo mirás de lejos?

    Permalink
  • mcastro71

    Llevo veinticinco años en la funeraria y esto se ve clarísimo en un velatorio. La familia se pone a sostener el personaje del muerto, el gracioso, el que nunca pedía nada, y cuando un primo cuenta otra cosa se hace un silencio raro. Al final ese personaje también hay que enterrarlo, y suele costar más que el otro.

    Permalink
  • lucha_de_clases_o

    Falta la parte material. Cage agarró todo lo que le llegaba porque debía una millonada al fisco, no porque anduviera perdido consigo mismo. El personaje que no puedes soltar casi siempre es el que te paga la cuota, y por eso soltarlo depende menos de aceptarse que de que te alcance la plata.

    Permalink
  • jp_morales78

    Esa pregunta de quién eres cuando ya no tienes que demostrar quién fuiste la he visto de cerca en el estudio bíblico, con hombres de cincuenta que ya no dirigen nada. ¿A ti te llegó antes o te la disparó la película?

    Permalink
  • feDeObrero

    Me quedé con la parte de Javi, que admira lo que esas películas le hicieron a él. En mi colonia el que arregla bicis gratis es igualito.

    Permalink

Related posts