“Te mereces algo mejor que yo.”
Durante mucho tiempo pensé que era una frase dicha desde la culpa, como si reconocer mis defectos fuera una forma de quererme.
Pero con el tiempo entendí lo que realmente podía significar.
A veces “te mereces algo mejor que yo” no es una promesa de cambio.
Es una manera suave de decir: no quiero cambiar para poder darte lo que necesitas.
Y quizá eso es lo que más duele.
Porque cuando amas a alguien, no estás esperando que sea perfecto. Solo esperas que tenga la voluntad de cuidar aquello que está construyendo contigo.
No necesitaba que fueras otra persona.
Necesitaba que quisieras hacer las cosas de una manera que no me hiciera sentir que estaba pidiendo demasiado.
Así que sí, quizá merecía algo mejor.
Pero no porque tú fueras una persona terrible.
Sino porque yo también merecía a alguien que, al darse cuenta de que podía perderme, no se limitara a decirme que encontraría algo mejor.
Alguien que quisiera intentar ser mejor conmigo. 💜