Ay, la lluvia. Sí.
También En Mis Días Grises
No quiero que me quieras solamente cuando el sol me encuentre sonriendo, cuando tenga ganas de hablarte, cuando todo dentro de mí parezca estar en su lugar.
In groups
Pensamiento
Ay, la lluvia. Sí.
Contenido de la publicación
No quiero que me quieras solamente
cuando el sol me encuentre sonriendo,
cuando tenga ganas de hablarte,
cuando todo dentro de mí
parezca estar en su lugar.
Quiero saber si vas a quererme
cuando lleguen mis días grises.
Esos días en los que despertar
se siente un poco más pesado,
en los que no sé explicar qué me pasa
porque ni siquiera yo lo entiendo.
Días en los que mi sonrisa
no significa que estoy bien,
en los que digo “no pasa nada”
porque no encuentro palabras
para decirte que sí pasa.
Quiero que estés ahí.
No para preguntarme mil veces
qué tengo.
No para obligarme a hablar.
No para intentar arreglar
todo lo que duele dentro de mí.
Solo quiero que te sientes a mi lado
y me hagas sentir
que no tengo que atravesarlo sola.
Porque habrá días
en los que voy a ser difícil de entender.
Voy a estar distante.
Voy a necesitar silencio.
Tal vez no tenga ganas de abrazarte
aunque por dentro esté deseando
que no te alejes.
Y espero que algún día aprendas
a reconocer esas contradicciones mías.
Que entiendas que a veces
cuando digo “dejame sola”
lo que realmente necesito
es un poco de espacio
sin sentir que me abandonaste.
Quiero poder llorar frente a vos
sin sentir vergüenza.
Quiero poder decirte
“hoy no puedo”
sin sentir que voy a decepcionarte.
Quiero que mis días malos
no te hagan olvidar
todos mis días buenos.
Y también quiero conocer
tus días grises.
Quiero que puedas llegar a mí
sin tener que fingir que estás bien.
Quiero que puedas sentarte en silencio
sin sentir que tenés que explicarme todo.
Si alguna vez la vida te pesa,
apoyá tu cabeza sobre mi hombro.
No voy a tener siempre una solución.
Quizás no sepa qué decir.
Pero puedo quedarme.
Y a veces quedarse
es la forma más sincera de decir
“no estás solo”.
Quiero que nuestro amor
sea también eso.
Un lugar donde podamos descansar
cuando el mundo se vuelva demasiado.
Donde no tengamos que ser fuertes
todo el tiempo.
Donde podamos decir:
“Hoy no puedo con todo.”
Y la respuesta no sea:
“Entonces me voy.”
Sino:
“Está bien.
Hoy cargamos juntos.”
Porque sé que algún día
voy a tener días grises.
Y vos también.
Habrá mañanas en las que el cielo
parezca tener exactamente el mismo color
que nuestros pensamientos.
Habrá noches en las que dormir
sea más fácil que explicar lo que sentimos.
Habrá momentos
en los que nos cueste reconocernos.
Y quizás alguna vez
nos hagamos daño sin querer.
Pero si el amor es verdadero,
no debería desaparecer
cada vez que aparece una tormenta.
Porque cualquiera puede quedarse
cuando todo está soleado.
Lo difícil es quedarse
cuando el cielo se oscurece.
Cuando llegan las dudas.
Cuando aparecen las lágrimas.
Cuando uno de los dos
no tiene nada bonito para ofrecer
excepto su presencia.
Ahí quiero encontrarte.
En el silencio.
En la tristeza.
En el cansancio.
En los días en los que mi corazón
no sepa cómo volver a sonreír.
Quiero que me abraces
sin preguntarme cuánto va a durar.
Y yo quiero abrazarte a vos
sin preguntarte cuándo se te va a pasar.
Porque no quiero amarte solamente
por las cosas bonitas que podamos vivir.
Quiero amarte también
por la forma en que nos cuidemos
cuando la vida no sea bonita.
Quiero que sepamos
que un día gris
sigue siendo solamente un día.
Que después de la tormenta
puede volver el sol.
Y si tarda en volver,
esperaremos juntos.
Sin apurarnos.
Sin exigirnos.
Sin convertir nuestros momentos difíciles
en motivos para rendirnos.
Porque quizá amar
no sea prometerle al otro
que nunca volverá a sentirse triste.
Quizá amar sea decir:
“Cuando llegue la tristeza,
no voy a hacerte sentir culpable por tenerla.”
“Cuando no tengas fuerzas,
no voy a exigirte que seas fuerte.”
“Cuando no encuentres palabras,
voy a aprender a entender tus silencios.”
Y cuando tus días sean grises,
yo voy a quedarme cerca.
Y cuando los míos sean grises,
espero poder encontrarte ahí.
No para que seas mi salvación.
No para que seas responsable de mi felicidad.
Sino para que, mientras cada uno atraviesa
sus propias tormentas,
sepamos que hay alguien
esperando del otro lado.
Alguien que no huyó.
Alguien que no se cansó.
Alguien que no confundió
nuestros días grises
con el final de nuestra historia.
Y si algún día me preguntás
qué quiero de nuestro amor,
quizás no te diga
que quiero que nunca llueva.
Porque sé que va a llover.
Voy a pedirte algo mucho más simple:
Cuando llegue mi invierno,
no me prometas que vas a traer el verano.
Solo prometeme
que vas a caminar conmigo bajo la lluvia.
Y cuando finalmente salga el sol,
vamos a mirar atrás
y agradecer que,
incluso en nuestros días más grises,
nos seguimos eligiendo.
Thoughts
-
PermalinkPedir que te dejen sola y esperar que el otro no se vaya del todo es justo lo que más se malentiende, porque la otra persona oye la primera mitad y ya está en la puerta.
-
PermalinkAy, la lluvia. Sí.
-
PermalinkQue te acompañen bajo la lluvia en vez de prometerte el verano me parece de lo mas honesto que se le puede pedir a alguien. Me hace pensar en que casi todas las promesas del principio son de verano, y apuesto a que esto lo escribiste pensando en alguien bien concreto. Gracias por subirlo!
-
PermalinkSoy de los que llega con la caja de herramientas a todo, y sentarse al lado sin intentar arreglar nada me costó entenderlo en casa. A veces sobra el fontanero.
Related posts
-
Tu piel fue una pajina en blanco
T
-
Sos una egoísta, Que mujer rara sos .
Una de las tantas frases que me an tirado un puñetazo.
-
Me ciega.
Estar con vos me ciega.
-
"Poema de mi madre (en su memoria)" En mi cuenta de Wattpad estoy publicando completo el libro... @LAStoriesok
Nos conocimos una cálida noche de marzo cuando el verano va perdiendo su sabor y comienza a sentirse olor a otoño y todo el paisaje va cambiando su color. caminamos juntos sentimos como el viento…
-
No es que yo quiera
No es que yo quiera pensarte es solo que de mi mente no sales.
-
No siempre quien te busca es quien te quiere
Es mentira eso de que quien te quiere, te busca.
-
Cuando...
Es el colmo que yo me siga poniendo nerviosa por un chikillio como él...
-
La carta
Donde se juntan tus labios de cielo y los míos de mar