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Star Wars: Episode II – Attack of the Clones — La guerra empieza mucho antes de la primera batalla

rodrigosegade1000
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Attack of the Clones es una película que me parece mucho más interesante cuando dejamos de verla únicamente como el capítulo intermedio de las precuelas y empezamos a observar todo aquello que…

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Baltasar

Que el ejército aparezca antes de que nadie haya decidido la guerra me parece lo más certero del texto. Las cosas grandes llegan siempre así, armadas de antemano, y a uno le presentan el asunto cuando ya está la orden dada. Después nadie pregunta en qué m

Que el ejército aparezca antes de que nadie haya decidido la guerra me parece lo más certero del texto. Las cosas grandes llegan siempre así, armadas de antemano, y a uno le presentan el asunto cuando ya está la orden dada. Después nadie pregunta en qué momento se decidió.

Contenido de la publicación

Attack of the Clones es una película que me parece mucho más interesante cuando dejamos de verla únicamente como el capítulo intermedio de las precuelas y empezamos a observar todo aquello que George Lucas está preparando para la tragedia que conocemos.

Es una película sobre el amor, el miedo, la ambición, el poder y una democracia que comienza a destruirse mientras sus representantes creen estar haciendo lo necesario para protegerla. Tiene problemas evidentes, especialmente en sus diálogos románticos y en algunas decisiones de puesta en escena, pero también contiene algunas de las ideas más importantes de toda la saga. Porque acá no estamos viendo solamente el comienzo de una guerra: estamos viendo cómo un hombre y una sociedad empiezan a tomar decisiones que terminarán destruyendo aquello que más querían conservar.

Y creo que una de las grandes virtudes de las precuelas es que conocemos el final antes de que empiece la historia. Sabemos que Anakin Skywalker se convertirá en Darth Vader, que la República desaparecerá y que los Jedi prácticamente serán exterminados. Lucas no necesita sorprendernos con esos acontecimientos. Su verdadero desafío consiste en mostrarnos cómo llegamos hasta ellos y, especialmente, conseguir que comprendamos por qué tantas personas fueron incapaces de advertir lo que estaba ocurriendo delante de sus ojos.

¿Cuándo empieza realmente una guerra?

La primera gran decisión de Lucas es construir una película donde prácticamente todos los personajes creen estar intentando evitar un conflicto. La República atraviesa una crisis política, distintos sistemas comienzan a organizarse alrededor del movimiento separatista y el Senado parece cada vez menos capaz de resolver las tensiones mediante sus instituciones. En ese contexto, Palpatine consigue presentarse como alguien dispuesto a garantizar la estabilidad, mientras trabaja para que el enfrentamiento termine siendo inevitable.

Y ahí aparece algo que me gusta muchísimo de Attack of the Clones: la guerra no empieza cuando vemos a los soldados disparándose en Geonosis. Empieza mucho antes, cuando las instituciones comienzan a aceptar decisiones que habrían considerado impensables en otras circunstancias. La incertidumbre se convierte progresivamente en miedo, el miedo genera la necesidad de encontrar soluciones inmediatas y esas soluciones terminan justificando una concentración cada vez mayor de poder.

Palpatine comprende perfectamente ese proceso. No necesita presentarse como un tirano ni anunciar que pretende destruir la República. Le alcanza con convencer a sus representantes de que existen amenazas tan grandes que los mecanismos habituales ya no resultan suficientes. Y lo extraordinario es que consigue que muchas de las decisiones que necesita sean tomadas por personas que creen estar protegiendo exactamente aquello que él pretende eliminar.

El papel de Jar Jar Binks resulta particularmente interesante. Un personaje que durante The Phantom Menace parecía existir principalmente para introducir humor termina participando en una de las decisiones políticas más importantes de toda la trilogía. Al proponer que Palpatine reciba poderes de emergencia, contribuye a una transformación institucional cuyas consecuencias probablemente no alcanza a comprender. Lucas muestra cómo una persona con buenas intenciones puede convertirse en una pieza fundamental de un proyecto que desconoce.

Y ahí la película plantea una pregunta que me parece extraordinaria: ¿qué sucede cuando una sociedad empieza a renunciar a sus propios principios porque cree que es la única manera de defenderlos?

La tragedia de la República es que termina incorporando los instrumentos que permitirán su destrucción. La democracia entrega poder para protegerse de una amenaza, mientras el hombre que recibe ese poder está trabajando para garantizar que la amenaza continúe creciendo.

¿Qué ocurre cuando amar a alguien significa tener miedo de perderlo?

Diez años después, Anakin Skywalker ya no es aquel chico que soñaba con abandonar Tatooine y convertirse en Jedi. Ahora es un joven extraordinariamente poderoso, impaciente y cada vez más frustrado por las limitaciones que encuentra dentro de la Orden. Quiere demostrar que está preparado para asumir mayores responsabilidades, pero interpreta buena parte de las enseñanzas de Obi-Wan como una señal de que los demás todavía no confían suficientemente en él.

Hayden Christensen tiene un trabajo bastante complicado porque debe interpretar a alguien que posee capacidades extraordinarias, pero que emocionalmente continúa siendo muy inmaduro. Anakin puede enfrentarse a enemigos peligrosísimos, manejar una nave y utilizar la Fuerza de maneras que muchos Jedi jamás conseguirán dominar. Sin embargo, es incapaz de controlar su frustración cuando no obtiene aquello que desea. Y creo que ahí Lucas construye una contradicción fundamental: Anakin tiene cada vez más poder, pero todavía no sabe qué hacer con todo aquello que siente.

Su reencuentro con Padmé introduce una dimensión diferente de ese conflicto. Ella construyó una trayectoria política, tiene responsabilidades y comprende que sus decisiones afectan a muchas otras personas. Anakin, en cambio, parece haber conservado durante años una imagen idealizada de la chica que conoció cuando era niño. No está simplemente enamorado de Padmé; también está enamorado de una posibilidad que durante muchísimo tiempo consideró inalcanzable.

Y acá aparece uno de los problemas más evidentes de la película. Lucas tiene una idea muy interesante para construir esa relación, pero muchas veces los diálogos no consiguen transmitirla. Algunas conversaciones resultan excesivamente solemnes, otras producen una incomodidad que probablemente no era la buscada y hay momentos donde cuesta comprender cómo evoluciona verdaderamente la atracción entre ambos. Christensen y Natalie Portman tienen que trabajar con escenas que parecen mucho más interesadas en explicar la importancia del romance que en permitirnos experimentarlo emocionalmente.

Sin embargo, me gusta muchísimo lo que esa relación representa dentro de la historia. Anakin encuentra en Padmé algo que la Orden Jedi le exige mantener a distancia: la posibilidad de construir una vida donde el amor y los vínculos personales ocupen un lugar central. Pero su manera de relacionarse con ese sentimiento empieza a revelar una confusión que será fundamental para comprender su caída. Anakin todavía no consigue distinguir entre amar a alguien y necesitar que esa persona permanezca siempre a su lado.

Y esa diferencia termina siendo importantísima. Amar implica aceptar que la otra persona tiene una existencia que no podemos controlar completamente. Podemos acompañarla, protegerla cuando sea posible y construir una vida juntos, pero nunca garantizar que nada malo vaya a ocurrirle. Anakin, en cambio, empieza a interpretar esa incertidumbre como una debilidad que necesita superar. Para él, tener suficiente poder debería significar que nunca más tendrá que experimentar una pérdida.

¿En qué momento empieza a nacer Darth Vader?

La muerte de Shmi Skywalker es, para mí, uno de los acontecimientos más importantes de toda la trilogía. Anakin empieza a tener pesadillas sobre su madre y finalmente decide regresar a Tatooine para encontrarla, pero llega demasiado tarde. Después de años separados, consigue volver a verla solamente para presenciar su muerte. Y lo terrible es que ninguna de sus capacidades extraordinarias sirve para modificar aquello que está ocurriendo delante suyo.

Ahí Lucas enfrenta a Anakin con algo que ningún poder puede garantizarle evitar: la muerte de una persona que ama. El chico que había abandonado Tatooine para convertirse en Jedi descubre que todos sus años de entrenamiento no fueron suficientes para salvar a su madre. Pero en lugar de aceptar los límites de aquello que puede controlar, responde transformando su dolor en violencia.

La masacre de los moradores de las arenas representa un punto de inflexión. Anakin está atravesando una pérdida terrible y podemos comprender perfectamente su sufrimiento, pero eso no justifica que decida asesinar también a mujeres y niños. Es el momento donde su dolor comienza a convertirse en una explicación que utiliza para permitirse cometer atrocidades.

Y creo que ahí aparece Darth Vader mucho antes de que veamos su armadura.

Lo interesante es que Anakin no interpreta lo sucedido como una demostración de que necesita comprender mejor sus emociones. Empieza a convencerse de que el problema fue no haber tenido suficiente poder para impedir la muerte de su madre. Su respuesta ante la pérdida no consiste en aprender a convivir con ella, sino en imaginar que algún día será lo suficientemente poderoso como para evitar que vuelva a ocurrir.

Anakin no quiere conquistar la galaxia. Primero quiere conquistar aquello que ningún ser humano puede dominar completamente: la pérdida.

Y esa idea es fundamental para entender por qué su historia funciona como una tragedia. Cada vez que intenta proteger aquello que ama mediante el control absoluto, termina acercándose a la posibilidad de destruirlo. Su miedo empieza a determinar sus decisiones y, cuanto más intenta escapar de él, más poder adquiere sobre su vida.

También me parece importante señalar que la película no siempre desarrolla con suficiente profundidad las consecuencias de lo ocurrido. La confesión de Anakin a Padmé debería modificar enormemente nuestra percepción de su relación, pero el relato avanza relativamente rápido hacia el siguiente conflicto. Lucas tiene una idea extraordinariamente oscura para el personaje, aunque no siempre le dedica el tiempo necesario para explorar todas sus implicaciones emocionales.

¿Quién está construyendo el ejército que supuestamente va a salvar a la República?

Mientras Anakin atraviesa esa transformación, Obi-Wan protagoniza prácticamente otra película. Y tengo que decir que Ewan McGregor me parece uno de los grandes aciertos de Attack of the Clones. Su Obi-Wan tiene una elegancia extraordinaria, un sentido del humor que funciona incluso en las situaciones más peligrosas y una personalidad que comienza a acercarse al personaje que conocemos de la trilogía original.

Me encanta que Lucas lo convierta en una especie de detective dentro de una película de ciencia ficción. Lo que comienza como una investigación sobre los atentados contra Padmé termina llevándolo a descubrir una conspiración que abarca prácticamente toda la galaxia. Su recorrido por Coruscant, el encuentro con Jango Fett y la llegada a Kamino tienen algo del cine negro clásico: un investigador sigue pequeñas pistas sin comprender inicialmente que cada descubrimiento lo está acercando a una estructura criminal muchísimo más grande.

Kamino me parece uno de los escenarios más fascinantes de las precuelas. Es un planeta completamente diferente de todo aquello que habíamos visto hasta entonces, con enormes instalaciones futuristas, una arquitectura fría y una lluvia permanente que contribuye a crear una atmósfera bastante inquietante. Lucas construye un lugar donde la tecnología parece haber alcanzado un desarrollo extraordinario, pero donde ese progreso está dedicado a producir seres humanos destinados a convertirse en soldados.

Y lo verdaderamente perturbador es la naturalidad con la que se presenta todo eso. Los habitantes de Kamino explican su trabajo como si estuvieran mostrando una instalación industrial perfectamente convencional. Los clones son desarrollados, entrenados y preparados para obedecer órdenes, mientras Obi-Wan descubre que alguien encargó la creación de un ejército gigantesco sin que la propia República conozca realmente su procedencia.

Me gusta muchísimo esa contradicción porque permite comprender hasta qué punto la galaxia ya se encuentra atrapada dentro de un conflicto que sus protagonistas todavía no consiguen identificar. La República está preocupada por una amenaza separatista y, de repente, descubre que existe un ejército preparado para defenderla. Lo que debería representar una señal de alarma termina convirtiéndose en una solución extraordinariamente conveniente.

Y ahí está la verdadera trampa: el ejército aparece antes de que la República haya decidido realmente convertirse en una sociedad organizada alrededor de la guerra.

Obi-Wan comprende que hay algo profundamente extraño detrás de su existencia, pero el conflicto avanza tan rápido que prácticamente nadie dispone del tiempo necesario para investigar todas sus implicaciones. Los Jedi terminan encabezando unas tropas cuyo origen está rodeado de interrogantes y participando de una guerra diseñada precisamente para destruirlos.

¿En qué momento los guardianes de la paz se convierten en soldados?

La batalla de Geonosis es espectacular porque George Lucas finalmente reúne todas las historias que venía desarrollando por separado. La investigación de Obi-Wan, el romance de Anakin y Padmé, las conspiraciones de Dooku y las decisiones políticas de Palpatine terminan desembocando en un enfrentamiento que transforma completamente el universo de Star Wars.

La secuencia de la arena me encanta porque recupera algo del cine de aventuras que siempre estuvo presente en la saga. Tenemos criaturas gigantescas, situaciones imposibles, héroes intentando sobrevivir y una sucesión de problemas que parecen resolverse solamente para dar lugar a otros todavía más peligrosos. Lucas entiende perfectamente el atractivo de ese tipo de espectáculo y construye una escena donde la amenaza y el humor conviven constantemente.

Y cuando aparecen los Jedi, la película nos regala algo que durante años parecía imposible: ver a una enorme cantidad de ellos luchando al mismo tiempo. Es una imagen extraordinaria, especialmente porque hasta entonces habíamos conocido a la Orden principalmente a través de personajes individuales. Ahora podemos observarla como una institución formada por muchísimos integrantes, cada uno con sus propias capacidades y maneras de combatir.

Pero lo interesante es que esa espectacularidad también es profundamente trágica.

Estamos viendo a los Jedi participar de una batalla que parece representar una demostración de su poder, cuando en realidad estamos presenciando uno de los primeros pasos hacia su destrucción. Su intervención no consigue evitar la guerra. Por el contrario, termina incorporándolos directamente a ella.

Cuando llegan los clones y comienza el enfrentamiento a gran escala, Lucas modifica completamente nuestra percepción del conflicto. Ya no estamos viendo duelos individuales entre héroes y villanos, sino enormes ejércitos, vehículos militares, explosiones y una maquinaria bélica que parece avanzar sin que nadie pueda detenerla.

Y ahí aparece una de las imágenes más importantes de todas las precuelas: los Jedi, cuya función era proteger la paz, terminan convertidos en generales de una guerra que no comprenden completamente.

La película presenta el nacimiento del Ejército de la República como una victoria militar, pero nosotros conocemos su verdadero destino. Sabemos que esos soldados terminarán participando del exterminio de la propia Orden que ahora los está dirigiendo. Y eso hace que el final tenga una dimensión trágica extraordinaria, incluso cuando Lucas utiliza toda la espectacularidad del cine de aventuras para mostrarnos el comienzo del conflicto.

La música de John Williams es fundamental para construir esa sensación. Me encanta cómo Across the Stars representa el romance de Anakin y Padmé mediante una melodía profundamente hermosa, pero atravesada por cierta tristeza. Incluso cuando los personajes parecen estar acercándose a aquello que desean, la música nos recuerda que estamos viendo el comienzo de una historia cuyo desenlace conocemos perfectamente.

Y esa es, para mí, una de las grandes virtudes de Attack of the Clones: consigue que incluso sus momentos de felicidad tengan algo de despedida.

¿Y si el verdadero villano ya hubiera ganado antes de que empezara la guerra?

Christopher Lee tiene una presencia extraordinaria como el conde Dooku, aunque me habría gustado que la película desarrollara muchísimo más su personaje. Su elegancia, su manera de hablar y esa tranquilidad con la que enfrenta incluso las situaciones más peligrosas consiguen que resulte amenazante sin necesidad de recurrir constantemente a grandes demostraciones de violencia.

Me interesa especialmente que Dooku haya pertenecido a la Orden Jedi. Su existencia demuestra que el conflicto no está dividido de manera tan sencilla entre una institución completamente virtuosa y un grupo de enemigos que simplemente desean destruirla. Hay desacuerdos, contradicciones y problemas dentro de la propia República y de la Orden, aunque Dooku también está involucrado en una conspiración que utiliza esas tensiones para objetivos mucho más oscuros.

Y me encanta cómo Lucas utiliza esa ambigüedad para construir una historia donde prácticamente todos los personajes creen que comprenden una parte del conflicto, pero ninguno consigue ver su verdadera dimensión. Los separatistas creen estar luchando contra una República que consideran corrupta. Los Jedi creen estar defendiendo las instituciones frente a una amenaza militar. El Senado cree estar entregando poderes extraordinarios para garantizar la seguridad.

Mientras tanto, Palpatine está utilizando a todos.

Y quizás ésa sea la verdadera tragedia política de las precuelas. La guerra no surge simplemente porque dos bandos sean incapaces de ponerse de acuerdo, sino porque existe alguien que está utilizando los temores y las aspiraciones de ambos para garantizar su propia victoria.

Por eso el final me parece extraordinario. Lucas nos muestra una República que acaba de conseguir un ejército aparentemente capaz de defenderla y a unos Jedi preparados para enfrentar la amenaza separatista. Desde la perspectiva de sus protagonistas, existe todavía la posibilidad de interpretar esos acontecimientos como una respuesta necesaria frente a una crisis.

Pero nosotros sabemos qué está ocurriendo.

  • Sabemos quién controla realmente el conflicto.

  • Sabemos para qué servirá ese ejército.

Y sabemos que, mientras Anakin y Padmé celebran su matrimonio en secreto, están dando otro paso hacia una tragedia que ninguno de los dos consigue imaginar completamente.

¿Se puede cambiar un destino que todavía no conocemos?

Creo que Attack of the Clones es una película imperfecta, pero extraordinariamente importante para comprender el universo de Star Wars. Lucas tiene problemas evidentes con determinados diálogos, algunas interpretaciones quedan condicionadas por la artificialidad de los escenarios digitales y el romance central no siempre consigue transmitir toda la emoción que su historia necesita.

Pero también estamos viendo a un director que utiliza prácticamente todos los recursos disponibles para expandir un universo cinematográfico de una manera impresionante. Los escenarios, las criaturas, los vehículos, la escala de las batallas y la variedad de mundos construyen una galaxia que parece mucho más grande que aquella que habíamos conocido en las películas originales.

Y lo que más me interesa es que toda esa expansión visual está acompañada por una tragedia que todavía no terminó de desarrollarse. Anakin empieza a descubrir que su mayor debilidad no tiene absolutamente nada que ver con sus capacidades como Jedi. La República comienza a entregar el poder que permitirá su propia destrucción. Los Jedi aceptan comandar un ejército cuya existencia debería haber despertado enormes sospechas. Y todos creen estar tomando decisiones necesarias para proteger aquello que consideran importante.

Al final, Attack of the Clones me parece una película sobre el miedo y nuestra capacidad para convencernos de que cualquier sacrificio está justificado cuando creemos que podemos evitar algo terrible. Anakin está dispuesto a hacer cosas monstruosas para impedir que las personas que ama vuelvan a sufrir. La República empieza a renunciar a sus propios principios para garantizar su supervivencia. Y los Jedi terminan involucrándose en una guerra porque consideran que es la única manera de evitar que el conflicto se vuelva todavía peor.

Todos intentan controlar el futuro. Y todos están colaborando, sin saberlo, en la construcción de aquello que más temen.

Por eso creo que el verdadero sentido de esta segunda película no está solamente en mostrarnos cómo comenzó la Guerra de los Clones, sino en permitirnos comprender que las grandes tragedias rara vez comienzan con una única decisión extraordinaria. Muchas veces nacen de pequeñas concesiones, de miedos que no conseguimos enfrentar y de la necesidad de creer que todavía tenemos el control de acontecimientos que ya nos superaron.

Porque quizás la tragedia de Anakin y de la República sea exactamente la misma: ambos están tan desesperados por proteger aquello que aman que terminan entregándole el poder a quien finalmente va a destruirlo.

Thoughts

  • bertaenlaterraza

    Si todos creen que están evitando algo, al final nadie es culpable de nada, y ahí la reseña se pone demasiado piadosa para mi gusto. Palpatine los convence porque a un montón de gente le convenía dejarse convencer, y eso ya no es solo miedo. Los Jedi tampoco preguntaron mucho de dónde salía el ejército.

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  • Baltasar

    Que el ejército aparezca antes de que nadie haya decidido la guerra me parece lo más certero del texto. Las cosas grandes llegan siempre así, armadas de antemano, y a uno le presentan el asunto cuando ya está la orden dada. Después nadie pregunta en qué momento se decidió.

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  • jmCastaneda

    Las concesiones pequeñas son la parte que me quedó dando vueltas. En una casa pasa igual: uno cede en algo que no parece nada para que esa noche no haya problema, y diez años después está viviendo en un arreglo que nunca aceptó de frente. Nadie firmó eso, se fue armando solo. Lo de la República entregando el poder para protegerse me sonó a lo mismo, en grande.

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  • TerminosClaros

    La reseña dice que la guerra arranca cuando las instituciones aceptan lo que antes era impensable, y más abajo dice que arranca con el miedo. Esas dos cosas no coinciden. Una se puede señalar en un acta con fecha; la otra es un clima, y un clima nunca empieza. Si Lucas hubiera elegido la primera, Jar Jar pidiendo los poderes de emergencia sería el minuto cero de toda la saga, y me da la impresión de que ahí estaba la película.

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