Soy humana, una pequeña vida, limitada y con una inmensa capacidad interior que me asombra a mí misma.
Hola! Eres quien eres. Ser o no ser, y aún al no ser no dejamos de ser. Con eso la identidad es más que un mito, y se vuelve franqueza.
Al ser humanos, no debe ser excusa para resistirnos a reconocer que somos alados, o la responsabilidad de que siendo humanos nos condiciona a la fragilidad de nuestros errores, por eso es libertad pero al mismo tiempo, pesa, esta es la parte humana que duele.
Puede ser que buscarnos es una orfandad ilusoria, aquello que nos hace nómadas de la espiral de la duda. Pero toda duda es en si misma un destino a una respuesta.
Es aquí donde maravillamos, que entre todos somos especiales, como bien dices, no solo por la consciencia de ser, sino porque somos lo que esa consciencia permite comprender de nosotros mismos. En este sentido lo que somos ya es igual o va más allá de nuestra conciencia, y esto es en esencia lo que eres, estar hecho de la complejidad de la mente maestra o arquitectónica divina, y lo Divino involucra al espíritu, si en oposición, pero nunca en negación de nuestra sangre, de hecho nos redime y vive por la sangre.
Un escrito que invita a sabernos mientras no sabemos nada de todo lo demás.
Dios te bendiga y abrazos con mi cariño.