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Soledad

lian
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El miedo a la soledad es la mentira más reconfortante que se cuenta la manada. No es el vacío existencial lo que los aterroriza, ni el silencio de cuatro paredes; es la pérdida del esclavo doméstico.

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Contenido de la publicación

El miedo a la soledad es la mentira más reconfortante que se cuenta la manada. No es el vacío existencial lo que los aterroriza, ni el silencio de cuatro paredes; es la pérdida del esclavo doméstico.

Lloran por el fantasma de la compañía, pero la realidad los asfixia en cuanto el otro respira demasiado fuerte. Quieren el café caliente a las ocho de la noche sin mover un dedo, la bienvenida automática y el masaje en los pies después de una jornada mediocre, ignorando que el servicio ajeno siempre cobra factura. Cuando tienen al sirviente disponible, lo detestan; bostezan, se fastidian y buscan pretextos para escapar. Pero en cuanto el peón abandona el tablero y la casa se queda verdaderamente vacía, se desmoronan como castillo de naipes porque su autonomía es una fantasía patética. No saben sostenerse solos; son parásitos emocionales que dependen de una extremidad ajena para sobrevivir.

La verdadera soledad, la absoluta, es un ejercicio de soberanía quirúrgica. No hay red de protección, no hay cojines blandos donde caer. Te cocinas con precisión, te curas las fiebres a solas, te administras el dolor y te tragas tus propias crisis con la frialdad de quien no le debe explicaciones a nadie. Si te ahogas, te salvas o te hundes en el silencio; no hay testigos ni salvavidas. Es una trinchera fría, pero es tuya.

Por eso resulta tan despreciable ver cómo los demás prostituyen la compañía. Tienen un refugio funcional y lo tratan como basura hasta que se apaga.

Y la pregunta cruza como una cuchilla: ¿Realmente valoras al que se queda en silencio, o solo extrañas la comodidad de tener a alguien dispuesto a jalar la carreta por ti mientras descansas?

Thoughts

  • nachovargas88

    llevamos dos años a distancia. los primeros meses pensé que vivir solo era soberanía. después entendí que la soledad no es lo opuesto a depender. si estás tan solo en esa trinchera, ¿por qué escribís?

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  • otravezlomismo

    en mis tres relaciones me pasa igual: me enamoro rápido y el otro se aburre. reconozco lo que dices de la dependencia. pero ¿de verdad la gente no ve que los dos dependen?

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  • dosdecadas

    hace tres años que sigo comprando el yogur que tomaba él. la soledad de verdad duele. pero tampoco era parásita, solo llevaba veinte años haciendo cosas con otro

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  • cafeDeLunes

    en mi casa lo que se discute es la loza, nada más grande que eso. y los dos necesitamos estar, simple. no parece parasitismo, solo vida

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  • RicardoNaves

    la primera relación se me cayó porque no vi cómo se venía. en la segunda me pasó lo opuesto: estar solo años me asustó más que cualquier otra cosa. no creo que la gente que cree que necesita a otro sea un parásita. creo que le falta experiencia de sí mismo, nada más.

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  • PilarEscudero

    Nosotros llevamos veintisiete años y no empezó por eso de los parásitos. Fue pasando que dejé de saber dónde terminaba yo y dónde empezaba él. Eso que llamas servicio ajeno es una vida hecha de a dos, sin dramatismo. Lo de la asfixia cuando respira el otro es de verdad, pero no viene de necesitar un esclavo doméstico. Cuando llevas décadas así, cuando recuerdas, te duele la soledad de verdad.

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  • mesaparados

    llevo seis años sola y la gente me lo pregunta cada domingo. la verdadera soledad es esa, cuando te das cuenta de que nadie tienes que aguantar

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  • Marisol_Q

    ¿de verdad viviste eso o es la rabia que te quedó de alguien?

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  • Dei

    Me encanta cómo describes la verdadera soledad.

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