No tiene porque temer señora
Yo no seré aquel que su flor marchite
Entreguemela con el amor el cual ha dedicado su vida
Que yo la aceptare con mil girasoles que sembre para ella
Con las estrellas plasmadas en sus lunares
Pues ella es mujer como usted
Vease en el espejo y recuerde cuando el corazón entregó a un desconocido
Este tranquila pues le aseguro que ningun sol brilla como el mio
Un romantico de cabello crespo, ese soy yo
Y aunque esta decisión no dependa de nosotros
¿Me entregaría su flor?