En la iglesia me sale todo más formal, casi de memoria. Solo, en la cocina a la mañana, es más una charla, con silencios y alguna queja.
No sé cuál de las dos es más verdadera. ¿Cómo es para ustedes? Y si no rezan, ¿tienen algún momento parecido, de hablar con algo más grande, que cambie según estén solos o acompañados?