La noche es joven y el ruido es poco,
Desiciones, desiciones, desiciones...
La vida es corta pero hablar del daño es otro,
Maldiciones, maldiciones, maldiciones...
Quien diría que mis amigos serían un liquido y un polvo
Que la incertidumbre teñiria mi vida en un camino de respiros y sorbos
No sé a quien reclamar, por tal evidente robo
Quince años de mi vida escurridos entre hielos y escombros
Tantos futuros, tanto pasado tan poco presente
No sé si es por ser un padre ausente
Pareja irresponsable e indecente
Hijo deplorable e inconsciente
Me he quedado solo junto con todas esas hojas
Me he quedado solo que ni los escritos me despojan
De tan profunda tristeza y lastima de mi mismo
Ya no queda nadie por mi exceso de cinismo.
No le deseo a nadie, que malgaste su vida en este oficio
Es un negocio cruel que no tiene mucho beneficio
La vida está envuelta en miseria, misericordia y mediocridad.
De tanto olor al polvo, me hundire en mi vecindad
Aveces pido a Dios que me arrebate la vida
A veces pido tiempo y que dejaré de ser suicida
Otras veces quiero enmendar todos mis asuntos
Siento que no me queda tiempo, y cada intento es un insulto.
Es un llamado de alerta, un grito desesperado
Es pedir limosna en cualquiera de los mercados
Suplico no por pan, por un poco de atención
Y por alguien que venga a sanar mi adicción.