No sé realmente lo que quiero y no es que realmente lo haya pensado, pero creo que es una de las pocas cosas que están ahí.
Sé que vives tu vida, sé que tomas tus decisiones y sé que puedes quererme.
Pero me niego.
Me niego al amor. Me niego a tener una relación profunda en estos momentos, porque nunca ha funcionado eso. Me odio, exploto y soy un desastre. Al final nadie me aguanta porque no puedo vivir en equilibrio y sin ese equilibrio hago daño. No quiero que pienses que te odio, no quiero que tengas que aguantarme y tampoco quiero el limbo de esperarme.
Vete.
No quiero que seas tú. No sé quién terminará siendo. No estoy seguro de que alguien sea.
Seguramente es otro invento idealista que vive en mi mente para carcomer mis pensamientos y romper mi respiración.
Siendo honestos, no debería poder atravesarlo solo, pero ¿quién me acompañará? Un poco estoy renegando de todo, pero es que no soporto más.
Un cuchillo en el cuello no suena mal.