-¿Qué hay cuando un rayo de sol se apaga?- pregunto la pequeña niña de cabellos rizados y alborotados.
-Nadie lo nota - respondí intentando transmitirle confianza.
Ella persistente pregunto. ¿Pero por qué?
-Porque estamos tan distríados intentando que el sol no se apague que nos olvidamos que los rayos tampoco deberían apagarse, los rayos, cada uno de ellos por más minimo deberían de ser importantes y cuidados como merecen, no solo el sol por grande, también los rayos pues ellos le dan vida, estos son los que nos forman. - le dije a la pequeña yo tratando de que entendiera el porque se apagó.
-Y no si se apagan, pueden voover a encenderse?- me dijo ella con una voz tan dulce que dolería decirle la verdad, pero también mentirle. -No lo sé, si los rayos del sol se apagan no se vuelven a encender pero cuando apagas un foco y después de un tiempo lo vuelves a prender brilla más fuerte, pues se recargo.- le respondí tratando de incluso yo misma encontrarle una respuesta.
Ella se apago por mi culpa, por buscar un principe encontramos a un villano, el villano era el mismo principe.
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ESCRITO EL 15/08/2024.