Con mi primer sueldo me compré unas botas de cuero engrasado y todavía no me arrepiento. Las ablandé usándolas en casa de a ratos, con medias gruesas, y les paso grasa cada tanto. Ya aprendí a no secarlas al lado de la estufa jaja.
Soy pura aficionada, nada técnico. Si tienen dudas de cómo arrancar o quieren contarme qué par les duró años, acá estoy.