Es importante que aprendas a separar bien las cosas. Por un lado, decir la verdad. A veces no es muy importante decir la verdad. Hacerlo puede erosionar vínculos o incluso distanciarnos de alguien importante. A veces el problema es cómo decirlo sin herir al otro.
Pero aquí viene lo más importante respecto a este tema. Cuando "la verdad" tiene que ver con cómo te sentís. Con esas cosas de la otra persona que te hieren a vos, es necesario hacerlo. Ese límite es lo que va a preservarte. Es tu amor propio.
Y acá está el otro punto que hay que separar: la importancia de expresar tus emociones, lo que sentís, lo que te duele, lo que te pasa. A veces no hace falta hablar con otras personas, como bien decís, escribir suele ser una vía regia para tramitar aquellas cosas que nos pesan puesto que lo que realmente alivia es poder poner palabras a aquello que sentimos.
Y sí, no es fácil. Pero para poder estar bien hay que priorizarse, y no desde el egoísmo, sino desde el amor propio. Amarte, respetarte, cuidarte, valorarte a vos misma, es lo que te va a permitir establecer vínculos sólidos, sanos y duraderos.