Filósofos y analistas señalan que las democracias modernas suelen estar condicionadas por factores económicos, el peso de grandes corporaciones, los medios de comunicación o la influencia de élites políticas, lo que aleja al ciudadano común de la toma de decisiones reales. Así lo creo yo también, humildemente, de tal forma pues, que según este criterio no existe ningún país del mundo que sea realmente democrático. No obstante, existen unos estándares que clasifican a algunos países como democracias plenas, según mediciones Internacionales. Organizaciones como The Economist Intelligence Unit clasifican a los países del mundo según el desarrollo de sus instituciones, elecciones libres, cultura política y libertades civiles.
En las clasificaciones recientes, figuran paises como Noruega, Islandia, Suecia, Nueva Zelanda, Finlandia, Irlanda, Dinamarca, Canadá, Australia, Suiza y Uruguay, que ocupan los primeros lugares.