Te contemplo. En ti gasto todo mi tiempo, de eso no me arrepiento; pero solo espero el momento para alcanzar lo nuestro. Que mis deseos se hagan realidad y contigo poder estar; juntos llegaremos al final, solo si tú piensas igual.
"Lástima que mi corazón no responde a tu llamado, no me apetece seguir un camino a tu lado", eso dijiste. Pensé que era mentira, mi corazón solo dijo "confía", pero mi mente ya sabía cómo terminaría.
Suspiros de melancolía se oían y un velo de tristeza cubría mis días. ¿Por qué mis sentimientos se llenan de lamentos? No me gusta jugar a esto. Decide de una vez: o te quedas o te vas.
La realidad es que me duele de solo pensar que pase esto. ¿Cómo pasé de contemplar a solo olvidar? La verdad duele más que la ilusión que se esfuma sin piedad, provocando las ganas de querer más por el solo hecho de algo lograr alcanzar... ya sean palabras vacías, abrazos fríos y hasta los besos que para mí ahora son prohibidos.