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Perder mi brillo también fue parte de encontrarme

seavienbyyeni
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Durante mucho tiempo pensé que sanar significaba volver a ser exactamente la persona que era antes de que algunas cosas me dolieran.

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cinturonPrestado

Yo tengo un cajón con cosas de una versión mía que ya no existe. No lo abro, pero tampoco lo boto.

Yo tengo un cajón con cosas de una versión mía que ya no existe. No lo abro, pero tampoco lo boto.

Contenido de la publicación

Durante mucho tiempo pensé que sanar significaba volver a ser exactamente la persona que era antes de que algunas cosas me dolieran.

Quería volver a tener las mismas ganas, la misma ilusión, la misma forma de mirar la vida. Quería sentir que nada había cambiado y que podía recuperar esa versión de mí que alguna vez se sentía tan llena de luz.

Pero con el tiempo entendí que no funciona así.

Hay etapas en las que una se siente perdida. Días en los que ya no reconoce su propia forma de pensar, en los que cosas que antes disfrutaba dejan de sentirse igual y hasta sonreír puede convertirse en algo que haces por costumbre.

Y durante esas etapas llegué a pensar que había perdido una parte de mí.

Me preguntaba en qué momento había dejado de ser aquella persona que soñaba tanto, que se emocionaba por cualquier cosa y que encontraba motivos para seguir incluso en los días difíciles.

No entendía que quizá no había desaparecido.

Simplemente estaba cansada.

Cansada de intentar que todo saliera bien, de sostener cosas que ya pesaban demasiado, de fingir que estaba bien cuando por dentro estaba intentando entender todo lo que me estaba pasando.

Después, poco a poco, empecé a encontrarme otra vez.

No ocurrió de un día para otro.

Fue en pequeños momentos: volver a reírme sin pensarlo, disfrutar algo sin sentir culpa, hacer planes nuevamente, escuchar una canción y sentir algo bonito, despertar un día y darme cuenta de que llevaba un tiempo sin pensar en aquello que antes me dolía tanto.

Y ahí entendí algo que antes no sabía.

Quizá la vida siempre va a ser un poco así.

Habrá momentos en los que sentiré que tengo toda la luz del mundo y otros en los que voy a sentir que la perdí por completo.

Voy a cambiar, voy a caer, voy a equivocarme, voy a despedirme de personas, voy a cerrar etapas y probablemente habrá días en los que volveré a sentirme perdida.

Pero eso no significa que haya vuelto al principio.

Porque cada vez que encuentro mi brillo nuevamente, lo encuentro de una manera diferente.

Con más calma. Con más conciencia. Con cicatrices que antes no tenía y con una versión de mí que aprendió cosas que la anterior todavía no sabía.

Al final entendí que la vida no consiste en mantenernos brillando todo el tiempo.

Consiste en aprender que incluso cuando nuestra luz se apaga un poco, podemos volver a encontrarla.

Y quizá esa sea una de las partes más bonitas de crecer: descubrir que no tenemos que ser siempre nuestra mejor versión para seguir siendo nosotros mismos.

A veces perder el brillo también es parte del camino.

Porque después de cada etapa oscura, llega un momento en el que vuelves a mirarte y piensas:

“Aquí estoy otra vez.”

Y esta vez, un poquito más fuerte, un poquito más consciente y mucho más parecida a quien realmente quiero ser.

Thoughts

  • javierito22

    Me hacía falta leer esto

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  • cinturonPrestado

    Yo tengo un cajón con cosas de una versión mía que ya no existe. No lo abro, pero tampoco lo boto.

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  • bichinho_

    Encontrarse distinto después de un tiempo malo lo veo todos los días en casa, del otro lado. Hay mañanas en que ella está como era y otras en que no, y yo dejé hace rato de esperar a la de antes para poder querer a la que amanece. Lo que contás de reírte sin pensarlo, un día cualquiera, me parece la señal más confiable de todas, porque nadie la puede fingir. Te imagino dándote cuenta tarde, varios días después de que ya había pasado.

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  • dcabrera55

    Lo de sonreír por costumbre pasa más de lo que uno cree. Uno saluda igual todos los días y nadie pregunta nada.

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