Uno sabe que algo anda mal cuando empieza a buscar el amor como respuesta, como consuelo o como sentido de la vida.
Creo que una manera muy sencilla de saber si estamos bien es preguntarnos si tenemos ganas de amar o de ser amados.
Quien busca que lo amen encontrará siempre primero la espina antes que la rosa.
Quien busque amar caminará por un valle de rosas.