Oh, santa madre bendita,
he sido maldito por tu causa
He roto las promesas y mi vida vacía,
pero no pueden doblegarme, soy un alma maldita
Resuena el eco de las llamas, y el manto se quiebra
Despojado de mi fe y cegado por la luz,
me encamino ante la incertidumbre de las penas
Los ojos llorosos son el resultado del mal,
extendiendo las alas y la fe que dependa de un hilo,
encaminado mientras olvido al padre y al hijo
Una verdad me va consumiendo,
delirio ante un perdón deseado que ahora ha sido enterrado en la oscuridad
mi corazón está roto, Dios perdona mi odio
Cada latido que siento es parte de una redención deseada