¿Cómo tendremos intimidad con nuestros personajes si no les damos la libertad que necesitan? ¡Tirano! ¿Te da miedo ver lo que ocultas? Criaturas que nacen de nuestro pulso, a quienes damos vida con el suspiro de nuestra boca ¿Son de plástico, no respiran? ¿Cómo nos integraremos con nuestra historia si no la vivimos? ¿no es ilógico? Si ellos no tienen una parte tuya ¿cómo podrás reclamar que son tuyos? No llevan tu rostro, no hablan como vos. Son hijos de otros, arrebatados de sus padres. Y no hablo de la ficción no, todo lo que hacemos lleva una parte de uno cuando uno sabe quien es. Cuando uno se halla a sí mismo.
Cuando leía a Edgar Allan Poe, mi primer maestro, escribía a Poe. Cada una de las charlas que teníamos hacía que la emoción se me apoderara y nececitaba compartírselas. Con el tiempo entendí que su camino ya estaba hecho y que ahora tocaba hacer el mio. Es parte, claro que es parte. Guardé un espacio vacío en mi biblioteca, como los griegos dejaron un lugar vacio entre el Partenon y El oráculo de Delfos,al dios no conocido. Y deje un lugar entre mis libros para los libros míos. No por orgullo, pueden desterrar completamente mi nombre de ellos. Pienso que para alguien escribo, como Poe escribió para mi.Como solo él parecía fijarse en mi. Entonces, ahora tomo mi pluma. Tiene sangre por tinta y no me molesta si me desvanezco ahora entregándola. Esta es una transfusión ¡Toma cuanto quieras! Estoy de paso y me detuve porque te ví y ví que podías mas. Y vi lo que nadie parece ver en ti. Y te digo que lo hagas tuyo. Que vuelvas a tomar las riendas de tu vida y que por nada del mundo te detengas.
Si no le pongo el cuerpo a mi escritura ¿a quién le miento? Escucho la voz de mis maestros y no puedo descepcionarlos. Dejé un lugar vacío en mi biblioteca.Ahí pondré un libro mio, uno modesto. Si algún dia lo necesitas, te espero.