No soy poeta, pero te escribo en mi libreta,
porque mi alma guarda una verdad secreta,
tu nombre vuela en mis versos como una cometa,
y hasta mi soledad contigo se siente completa.
No tengo grandes palabras para hablarte de amor,
ni sé cómo explicarte la causa de este temblor,
pero si alguna vez mis letras te causan dolor,
recuerda que hasta las rosas se marchitan con su flor.
Y si algún día mis versos consiguen encontrarte,
no busques al poeta que soñaba con besarte,
busca al muchacho que tuvo miedo de confesarte,
que escribió mil despedidas sin poder olvidarte.