El guardaespaldas que no sabe calmar
Un murmullo en la mente retumba sin voz,
un eco apurado, un pulso feroz.
La ansiedad no es el monstruo que viene a matar,
es un guardaespaldas que no sabe calmar.
Es la mente viajando al mañana incierto,
buscando catástrofes en un mar abierto.
El pecho se oprime, el aire es esquivo,
un cuerpo cansado que grita: "¡Estoy vivo!"
Nos pide control de lo que no ha pasado,
confunde el futuro con un riesgo pesado.
Pero el alma no vive en el tiempo que viene,
sino en este instante, el único que sostiene.
Inhala profundo, destraba la mente,
suelta el control y regresa al presente.
Que la ola del miedo al final se deshace,
y detrás de la bruma, la calma renace.
Aquí tienes varias opciones de texto para la descripción, adaptadas según el tono que quieras darle a tu publicación:
Hola ¿como estan ? Estuve un tiempo desconectada de acá y quería ser sincera con ustedes sobre el porqué.
A veces la mente va más rápido que el cuerpo. La facultad, los proyectos, la cabeza que no frena y esa necesidad constante de querer tener todo bajo control termina agotando. Durante este tiempo me tocó hacer una pausa, respirar y aprender a transitar mi propia ansiedad.
Entendí que la ansiedad no siempre es un enemigo, sino más bien como un guardaespaldas torpe: alguien que intenta protegerte de todo, pero que no sabe cómo guardar la calma. De esa idea nació este poema.
A veces la única forma de avanzar es soltar el control y volver al presente. Gracias por la paciencia y por seguir del otro lado. ❤️✨