quiero dejar de llorar
y cerrar el ataúd,
cruzar por los lamentos
y los infiernos
que tantas noches
me hicieron sufrir.
para dejarlo en un hueco
mil metros bajo el suelo,
donde no lleguen los recuerdos,
donde no escuche los ecos
de todo lo que viví
cuando todavía
no encontraba el modo
de escapar de aquí.
porque ya sufrí bastante,
encerrada en estantes
llenos de llaves y cadenas
que hacían mi condena
perpetua.
tantas veces busqué
una puerta entreabierta,
una salida,
un pequeño espacio
por donde pudiera respirar
sin sentir que el mundo
se me venia encima.
pero siempre terminaba
en el mismo rincón,
recogiendo mis pedazos,
escondiendo mis llantos
y fingiendo que el dolor
no pesaba tanto.
ahora quiero enterrarlo,
dejarlo bajo tierra,
que se cierre para siempre
el lugar donde fui
prisionera de mis propias penas.
ya cruce los infiernos
sin mirar hacia atrás,
deje las llaves
y las olvide,
rompí las cadenas
que todavía me recuerdan
lo difícil que fue
volver.
quiero dejar de llorar,
aunque todavía me duela,
aunque queden cicatrices
que no sepan irse.
porque ya sufrí bastante,
y aunque no sepa
cómo empezar de nuevo,
no quiero seguir viviendo
encerrada en aquella condena.