Espejismos del Mañana
Mañana será otro día,
mañana será otro inicio.
Mañana, seguramente, te seguirás mintiendo.
Mañana, mañana, mañana...
Mañana puedes ya no despertar
y quedar desprovisto de todo.
Caminas descalzo en un suelo que no conoces
y te dejas guiar a tientas por la esperanza.
Miras al cielo, clamas su nombre;
miras al abismo y ni siquiera te sostiene la mirada.
Mañana, mañana, mañana seguirás andando,
con los talones desgastados y el cuerpo hecho jirones.
Clamas entonces a lo oscuro:
"Mañana será otro día".
Sigues tu viaje.
¿Qué te queda si al detener tus desgastados pies
te harás polvo y no quedará de ti
más que el polvo del que todos venimos?
Mañana será otro día.
El mañana no llega mientras estés vivo.
¿Qué diferencia al mañana del hoy,
si parece ser exactamente lo mismo?
Mañana será otro día.
Mañana, mañana, mañana...
Pasan los días, los meses, los años,
y el mañana del que hablan no llega.
Mañana será otro día.
Labios fruncidos, descascarados, igual que tu alma.
Mañana será otro día.
Talones agrietados, piel dura, igual que el corazón.
Alma sufriente, alma silente,
te quedas atrapado en tu propia esperanza.
La tierra casi te cubre
y tú sigues esperando el mañana.
Entiende de una vez que, al menos en polvo, serás libre.
Mañana será otro día.
Costillas sobresalientes,
sin lágrimas que llorar, sin sudor para sudar,
sin cuerpo para sufrir...
Pero el mañana ha llegado.
Pobres cuerpos que siguen vagando buscando el mañana.
Mira hacia arriba y clama al cielo,
mira hacia el abismo y fúndete en él.
Hazte viento, hazte agua, ya no importa.
¿Cuándo ha importado?
El mañana ha llegado,
aprende a vivir con él.
-MMM