Este me recordó a lo que en clase llaman enumeración caótica: cosas que no tienen nada que ver puestas en fila hasta que la fila misma arma el lugar. Aquí la fila es un bar de madrugada, y en medio del ruido aparecen unas caderas y un cabello otoñal. A mí me pasa que lo leo en voz alta y en la parte III me quedo sin aire, porque va corriendo. Si te gusta ese desorden, Girondo en En la masmédula hace algo parecido con las palabras mismas, te lo dejo por si no lo conoces.
Lovers Jazzists Must Not Love
Perlas consagradas a medio morir
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Este me recordó a lo que en clase llaman enumeración caótica: cosas que no tienen nada que ver puestas en fila hasta que la fila misma arma el lugar. Aquí la fila es un bar de madrugada, y en medio del ruido aparecen unas caderas y un cabello otoñal. A mí
Contenido de la publicación
Perlas consagradas a medio morir
licor barato junto al tequila ahogado de sal
baños de aguas drenales de almas y éxtasis
pequeños monumentos hinchados carnosos en pequeños bares
II
Calamares estáticos y controversialmente escurridos
garras afiladas de amantes y adivinas acuíferas
estadias luminosas con cultos de abominables vegetales
cursos de hipocresía para mandatos y malditos
III
Palabras atragantadas y perros peregrinos
hombres casados con los azares y bestial vestimenta
casinos llenos de animales, alados, emplumados y emputados
corre rápido, atiborrado, atontado y acariciado con navajas
ojos infertiles con mala hierba, cabezas rodadas y ahorcadas
IV
Ballenas cosmicas con panzas entintadas, alborotadas
cabelleras salvajes, miradas cortantes y palabras trabalenguísticas
pianos regordetes entre víboras y saxofones
infame noche maldita y divina carcomiendose mi hígado
V
compás atolondrado con andromedas rebotando en mis paredes
pájaros bailarines, ranas entre tango y flamencos rockeros
conejos orejones en vibraciones compuestas de sujeto y verbo
cartas tramposas de pie en mi mano, fichas de sabores
ancianos sobrios mal parados o mal hablados
VI
Calores estrechantes junto a refrigeradores parlantes
calacas de dulce y velas de cenizas con plumas de papagayo
morados sabores chispiantes entre masa calenturienta, lujuriosa
manos manchadas, quemadas, atrevidas e intrepidas
pequeños paseos entre tus caderas, tus piernas y pecho
VII
Ojos caminantes entre tus cejas y tu espinoso deliniado
besos políticos perdidos entre libertad y frescura
gemidos trajeados, embestidos, recalcados, revestidos y manifestados
protestas arañadas de caricias contra malicias, libidos y entrañas
VIII
Tacones emancipados, vestidos haraposos y camarones entristecidos
paraguas amordazados en lluvia luminosa quemante, estimulante
techos maquetados, mapas borrachos y ultimos anhelos
tu encarecido y monarca cabello fogoso, incendiario y atomicamente otoñal
ventiscas estúpidas escupidas de flechas de cupido deshechas
IX
Identicos mimos jugando dados con muelas y centellas
animicos verdugos visioneros y cancioneros siempre decapitados
dónde dónde?
mi bellisima Venus que de donde me has arrastrado
X
Exteriores lunáticos, pintorescos que se acaban con un grito
pasajeros de una vez, de una noche y de diez miradas
madres consejeras, consejales y criticonas empoderadas
negociables hombres hipócritas, charlando de diezmos de capital
puñeteros puntapiés, resquebrajados entre mis muelas y mi coraza
Thoughts
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PermalinkLos ancianos mal parados y las madres consejeras criticonas, che, eso es cualquier velorio de mi pueblo a las tres de la mañana. Me gustó encontrarlos ahí metidos en el bar.
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PermalinkCarallo, entre calamares escurridos, ballenas y camarones entristecidos se te coló media lonja en el bar. En Gran Sol los calamares salían así, tiesos y chorreando, y yo nunca pensé que alguien los fuera a poner al lado de un saxofón.
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PermalinkEste me recordó a lo que en clase llaman enumeración caótica: cosas que no tienen nada que ver puestas en fila hasta que la fila misma arma el lugar. Aquí la fila es un bar de madrugada, y en medio del ruido aparecen unas caderas y un cabello otoñal. A mí me pasa que lo leo en voz alta y en la parte III me quedo sin aire, porque va corriendo. Si te gusta ese desorden, Girondo en En la masmédula hace algo parecido con las palabras mismas, te lo dejo por si no lo conoces.
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PermalinkAhora un pequeño reto, aquí debajo de este pensamiento cualquier persona que haya leido la serie hasta este punto deben armar un poema de máximo 2 estrofas pero con versos de mis poemas, tienen 24 horas apartir de cuando encuentren esto.
Posdata:Es solo un pequeño juego que se me acaba de ocurrir realmente no son obligados a nada y cuando terminen el poema etiquetenme porfiis :)
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PermalinkLas calacas de dulce y las velas de ceniza metidas entre pianos y saxofones me recuerdan a Dia de Muertos, cuando nadie separa la fiesta del velorio. Se nota que la serie entera va de eso, del funeral y la juerga en la misma mesa, y apuesto a que el ultimo capitulo termina con alguien bailando. Gracias por seguir subiendolos!
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PermalinkLos pasajeros de una noche y de diez miradas, vio. Gente así pasa y uno se acuerda de la cara años después sin saber nunca el nombre.
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A veces hablo muy elocuente, muy latente