Perlas consagradas a medio morir
licor barato junto al tequila ahogado de sal
baños de aguas drenales de almas y éxtasis
pequeños monumentos hinchados carnosos en pequeños bares
II
Calamares estáticos y controversialmente escurridos
garras afiladas de amantes y adivinas acuíferas
estadias luminosas con cultos de abominables vegetales
cursos de hipocresía para mandatos y malditos
III
Palabras atragantadas y perros peregrinos
hombres casados con los azares y bestial vestimenta
casinos llenos de animales, alados, emplumados y emputados
corre rápido, atiborrado, atontado y acariciado con navajas
ojos infertiles con mala hierba, cabezas rodadas y ahorcadas
IV
Ballenas cosmicas con panzas entintadas, alborotadas
cabelleras salvajes, miradas cortantes y palabras trabalenguísticas
pianos regordetes entre víboras y saxofones
infame noche maldita y divina carcomiendose mi hígado
V
compás atolondrado con andromedas rebotando en mis paredes
pájaros bailarines, ranas entre tango y flamencos rockeros
conejos orejones en vibraciones compuestas de sujeto y verbo
cartas tramposas de pie en mi mano, fichas de sabores
ancianos sobrios mal parados o mal hablados
VI
Calores estrechantes junto a refrigeradores parlantes
calacas de dulce y velas de cenizas con plumas de papagayo
morados sabores chispiantes entre masa calenturienta, lujuriosa
manos manchadas, quemadas, atrevidas e intrepidas
pequeños paseos entre tus caderas, tus piernas y pecho
VII
Ojos caminantes entre tus cejas y tu espinoso deliniado
besos políticos perdidos entre libertad y frescura
gemidos trajeados, embestidos, recalcados, revestidos y manifestados
protestas arañadas de caricias contra malicias, libidos y entrañas
VIII
Tacones emancipados, vestidos haraposos y camarones entristecidos
paraguas amordazados en lluvia luminosa quemante, estimulante
techos maquetados, mapas borrachos y ultimos anhelos
tu encarecido y monarca cabello fogoso, incendiario y atomicamente otoñal
ventiscas estúpidas escupidas de flechas de cupido deshechas
IX
Identicos mimos jugando dados con muelas y centellas
animicos verdugos visioneros y cancioneros siempre decapitados
dónde dónde?
mi bellisima Venus que de donde me has arrastrado
X
Exteriores lunáticos, pintorescos que se acaban con un grito
pasajeros de una vez, de una noche y de diez miradas
madres consejeras, consejales y criticonas empoderadas
negociables hombres hipócritas, charlando de diezmos de capital
puñeteros puntapiés, resquebrajados entre mis muelas y mi coraza