Al final, despuĂ©s de pensarlo tanto, de buscar explicaciones y de dar vueltas a las cosas una y otra vez, entendĂ la verdad que dolĂa aceptar: que sĂ querĂas construir algo, que sĂ deseabas tener una relaciĂłn, que estabas listo/a para compartir tu vida con alguien… simplemente ese alguien no era yo.
No era que no creyeras en el amor, ni que no quisieras estar con nadie, ni que el momento fuera el equivocado. La realidad fue mucho más sencilla y mucho más difĂcil de asimilar: tu corazĂłn buscaba compañĂa, cariño, un vĂnculo profundo, pero no conmigo. Yo era quien te querĂa con todo lo que tenĂa, quien te veĂa como el futuro, quien te elegĂa cada mañana sin dudar… y tĂş elegĂas para ti un camino donde yo no estaba.
Me costĂł entenderlo, me costĂł soltar la esperanza de que un dĂa fuera diferente, pero al final comprendĂ que no se puede forzar lo que no nace, ni pedirle a nadie que nos quiera como nosotros queremos ser queridos. Quieres amor, sĂ, y lo vas a tener, pero no de mi mano. Y aunque duele aceptarlo, aunque deja un hueco que tardará en cerrarse, tambiĂ©n me enseña que merezco a quien me quiera a mĂ, con la misma intensidad y con la misma certeza con la que yo quiero. 🌧️🕊️🩶