Me hace feliz que hayas encontrado
a alguien que te ame y camine a tu lado,
que puedas estar con él sin pensarlo,
aunque a mí me duela tener que aceptarlo.
Aunque me duele que tengas a alguien más,
y que esos sueños que tuvimos ya no están,
me alegra saber que puedes sonreír,
aunque yo todavía no aprenda a vivir sin ti.
Ahora le perteneces a ese chico que no sabe
lo hermosa persona que tiene,
con un corazón gigante,
de esos que pocas veces se encuentran y se tienen.
Siento que mi mundo se va a acabar,
y se desmorona por cada paso que das,
sé que estás con otro y que lo amas,
pero extraño tu forma de quererme,
y mi corazón todavía te llama.
Yo no me acostumbré a perderte,
aunque sé que debo aprender a dejarte.
Mi corazón aún te ama, eso es cierto,
aunque tenga que fingir que ya estoy entero.
La cruel realidad es tenerte lejos,
verte feliz mientras recojo mis pedazos,
saber que ya no puedo perderme en tus abrazos,
ni volver a sentirme seguro entre tus brazos.
No sé si algún día deje de extrañarte,
ni cuánto me tome finalmente soltarte,
solo sé que todavía duele recordarte,
porque una parte de mí aún quiere buscarte.
Sé que la vida te llevó por otro camino,
aunque yo soñaba con caminar contigo.
Y aunque hoy me toque aceptar tu destino,
no puedo negar que aún te extraño conmigo.
Quizás muchas veces quiera llamarte,
preguntarte si todavía quieres quedarte,
pero sé que ya no debo buscarte,
porque también debo aprender a respetarte.
Y aunque me duela saber que estás con alguien más,
me alegra que hayas encontrado tu felicidad.
Porque si alguna vez te amé de verdad,
también debo desearte amor y tranquilidad.
Pero hay algo que jamás voy a negar:
yo te di todo lo que pude dar.
Te entregué mi corazón sin miedo a perder,
sin imaginar que algún día te tendría que ver
alejarte de mí sin poderte detener.
Fuiste una de las cosas más bonitas que viví,
y aunque hoy me duela, agradezco que te conocí.
Si algún día preguntas qué significaste para mí,
fuiste ese amor que jamás pensé sentir así.
Y si algún día la vida te hace recordar
todo aquello que un día llegamos a soñar,
recuerda que hubo alguien que te quiso de verdad,
que aun roto por dentro, te deseó felicidad.
Yo me quedaré con todo lo que vivimos,
con cada promesa, cada abrazo y cada “te quiero” que nos dijimos.
Y aunque nuestros caminos hoy se hayan dividido,
jamás voy a arrepentirme de haberte querido.
Tal vez algún día pueda dejarte ir,
tal vez algún día vuelva a sonreír.
Pero hoy solo puedo aceptar
que amar también significa saber cuándo soltar.
Así que gracias por haber sido parte de mi historia,
por regalarme momentos que guardaré en mi memoria.
No te odio, ni deseo verte sufrir,
solo espero que seas feliz, aunque no sea junto a mí.
Y aunque mi corazón no quiera comprenderlo,
aunque por dentro todavía siga queriendo tenerlo,
sé que llegó el momento de dejarte marchar,
aunque una parte de mí nunca te deje de amar.
Me voy con el corazón lleno de heridas,
pero agradecido por todas nuestras vidas compartidas.
No te deseo mal, ni guardo rencor,
solo me llevo conmigo todo nuestro amor.
Y si esta es la última página que escribo de los dos,
quiero cerrarla sin odio, sin lágrimas y sin rencor.
Gracias por todo lo que fuiste para mí,
gracias por amarme, gracias por hacerme feliz.
Hoy me toca soltarte, aunque me duela el corazón,
aunque todavía no entienda nuestra separación.
Me toca aceptar que nuestro tiempo terminó...
Y con todo el amor que todavía queda en mi corazón,
solo puedo decirte:
ADIOS. 🖤🥀