Los momentos bellos en que permanecía pegada a ti, pasaron de sentirse bien a lograr quitarme las ganas de vivir.
Aquel amor que parecía de película, ahora solo me hiere, y tu búsqueda de la mujer perfecta me usa sin saber cómo duele.
Duele ver tu sonrisa cuando la diriges a mi, porque hace que sea más difícil quererte lejos de aquí.
Duele ver que sigues con tu vida, y que tu sonrisa permanece, cuando yo solo siento que mi corazón no me pertenece.