Dicen que hay que cerrar las ventanas
cuando llueve, como si el cielo llorara mal,
como si el agua viniera a arruinar algo
en lugar de venir a darle de beber a todo.
Yo abro las mías.
Me gusta más un día gris
que uno que finge que todo está bien con tanto sol,
porque la lluvia no pide permiso para caer
y aun así hace crecer lo que toca.
Si algo se cae con el viento,
no es culpa del viento por soplar fuerte,
es culpa de quien construyó
sin pensar que el viento también tiene derecho a existir.
AT: Insomnia no duerme, solo escribe.