Siempre me duermo y deseo soñar contigo, para verte y sentirte cerca de mí.
Te veo y te escucho, e incluso hay veces que te veo con otras, pero es tanto el amor que siento, que no te puedo dejar ir.
Habro mis ojos con los rayos del sol, y lo primero que murmullan es tu nombre, acompañando de tu hermosa voz.
Es imposible decir que no te quiero y que no tenerte sería un favor; cuando la verdad es que eres la razón, de cada latido de mi razón.