La luz que le diste a mi corazón se está apagando en cada latido, las flores que te regale se han marchitado y yo sigo aquí esperando en el mismo lugar a qué tú vuelvas.
No he movido las cosas que tú dejaste, ingenuamente sigo creyendo que volverás, sigo manteniendo la puerta abierta esperando oírte entrar, pero lo único que ahora ha entrado es el frío de la soledad.
Se que me estoy lastimando, que debería de cerrar el cajón que dejaste abierto, quitar tu almohada de mi cama y el perfume de tu tocador.
Pero no tienes ni idea de lo que yo estoy sintiendo, la tormenta que hay entre mi mente y mi corazón, las noche en vela escribiendo queriendo acabar con este dolor.
Los días afuera siguen pasando, mientras dentro de mi todo se detuvo y se quedó en el mismo lugar.
Autor: Martin Ruvalcaba 🖤
Escritos que son verdad