Estar aquí.... me miedo a veces, pero luego escucho esas pequeñas risitas que retumban en el techo frio de este lugar y siento como si fuera parte de ellas, mientras camino, me gusta rozar lentamente la fría pared con mi mano, ya que la calienta.... como ella lo hacía con la suyas. Finalmente, llego a mi lugar preferido donde hay una pequeñísima grieta donde pasan hormigas, me gusta tirarme en el suelo y observarlas de cerca...-¿que buscaran?- Aquí solo hay pasillos oscuros y confusos. Ellas son libres, - ¿por qué yo no puedo ser igual?- De repente una de las hormigas se sube a mi mano para luego morderme, una vieja rabia me invade, mi vista se nubla......escucho un viejo grito que me resulta familiar, al siguiente momento mi vista se despeja y veo que la pequeña hilera negra dejo de moverse, me alejo rápidamente de la grieta- ¡malditas manos!-
Confundido, empiezo a recorrer los pasillos tocando las paredes, no sé dónde estoy.... aunque recuerde tocar estos muros, -¡ Asterion!- escucho entre los pasillos, empiezo a seguir ese eco, Llevándome a una esquina donde no había nada, -¡ por aquí ¡- vuelve a decir la voz, vuelvo a seguir el eco, llevándome a otra parte más alejada, esta vez corro pero el eco se desvanece entre los muros...también me gustaría solo desvanecerme….al llegar al muro decido tomar otro camino, pero se hace más confuso, como si fuera repetido, a lo lejos, veo algo resplandeciente, como si fuera una figura, empiezo a seguir esa especie de luz, y cuando llego al lugar no hay nada, solo los muros polvorientos y oscuros de siempre, -¡ ven!- escucho a lo lejos, camino hacia donde me lleva el eco, a otro rincón exactamente igual a los demás aunque no lo sea.
Llego al rincón solo para que vuelva a nublarse mi vista - ¡monstruo!- dice una voz que deseo callar, miro mis manos.... tienen sangre que no es mía, mi vista se despeja e inmediatamente empiezo a correr sin rumbo a cualquier parte que no sea esa. En un descuido mi cuerno choca con unos de los muros y caigo al suelo, solo se oyó el eco de un golpe seco, sin darme cuenta había llegado a mi rincón, donde me siento seguro a veces, donde mi olor sobresale....donde desperté por primera vez.
Finalmente... me recuesto en el piso frio sintiendo un gran escalofrío recorriendo mi espalda, no había tenido ese escalofrío desde... desde que ellos quisieron matarme..... No quise lastimarlos, ellos me tentaron, no pude contenerme. Recuerdo como ella me miro, con miedo y terror, pero...-¿por qué?- Seguía y sigo siendo el mismo, esa sangre no era mía... solo quería callar las voces.
Siento que podría derribar estos muros e irme, pero... -¿para qué?- este es el único lugar donde nadie ni nada me ha lastimado. Solo estoy yo los impredecibles pasillos oscuros de este lugar. Para mí, el tiempo ya no se cuenta aquí, pero sigo contando que o quien calle el silencio ruidoso..... Camine hasta una parte de estas paredes donde entra una pequeñísima línea de luz, me senté al lado de ella y me quede ahí, no sé ni por cuanto ni porque, lo único que se es que muchas líneas se desvanecieron y volvieron a aparecer. Apoye la palma de mi mano en el hueco de la línea, mi vista se nublo, y.....y la vi -¡es ella... mi madre!- tomo mi mano y la junto con la suya, escuche un fuerte estruendo de las puertas, entonces mi vista se despejo. Fui a ver que era.... son ellos otra vez, toque a varios pero cayeron al suelo, hasta que el llego..... No tiene miedo y eso me alegra, pero no está aquí para hablar, lo noto en su mirada. Corrió rápidamente hacia a mí, se subió a mi espalda hasta llegar a mi cuello, deje que me tomara de ahí con sus brazos, cerré los ojos por última vez....mis huesos se quebraron.... la espera llego a su fin.