Tal vez creí en ti y en cada una de tus palabras, pero ahora solo reacciono para ver que todas eran falsas.
Te entregue mi corazón, y tú lo viste como un juego, abandonaste la partida, haciendo más notable tu ego.
La luz que vi en tu mirada, parece haberse convertido en ceniza, y tu solo buscas la manera de herirme mientras ella se hipnotiza.
Ahora solo juego, al igual que yo el mío, pero nucas veras la sangre de mi corazón herido.