Harina, calabazas, huevos.
Mezclar, revolver y batir.
Todo bien junto.
Un poco de azúcar por aquí y un poco
de caramelo por allá.
Una pizca de espeluznante,
y otra de terror.
¿Qué quedará?
Esto lo escribí como un intento de poemas acerca de Halloween, no funcionó.