Canto cada semana. Ingenua. Tu texto explica exactamente por que sigo haciendolo.
Ingenuo por desición
Pensamiento
Canto cada semana. Ingenua. Tu texto explica exactamente por que sigo haciendolo.
Contenido de la publicación
Perdona, Señor, mis anhelos, porque mi carne es tan débil como una hoja de árbol. Mas no por eso menos importante para el árbol.
¿Qué razón existe para esperar que los errores de quienes vinieron antes que nosotros sean expiados por todos? Somos humanos: imperfectos, egoístas, crueles, mentirosos, extraños y, algunas veces, perversos. Pero no puedo culparme por pertenecer a esta especie, ni culparte a ti, querido lector, ni culpar a nadie. No soy quién para hacerlo. Solo puedo hablar de aquello que tenemos, porque soy una persona. Sensible, inconsciente, espectador y ejecutor. Y, entre todas las cosas que tenemos, existe una que compartimos con otros seres, pero que nosotros hemos aprendido a llevar hasta lugares que quizá ni siquiera comprendemos: el amor.
El amor de una madre al sostener por primera vez a su hijo. El amor de un muchacho que se ahoga de risa junto a su amigo. El amor de alguien que vuelve a besar, una vez más, a la persona que lleva su corazón junto al suyo. Y también existe ese amor, que ejerce el padre de una niña que fue abusada y ahora el tomara justicia por mano propia. ¿Es amor? ¿Es odio? ¿Es justicia? Quizá sea todas esas cosas al mismo tiempo. Quizá nuestra imperfección consista precisamente en no saber separarlas. Pero el querer ser perfectos e ideales, nos hace querer creer que es una acción con un solo significado. nuestra propia contradicción.
Entonces, ¿para qué queremos ser perfectos?
¿Es para ocultar aquello que nos falta? ¿O para destruir aquello que ya tenemos?
Nos duele. Lloramos. Fracasamos en cualquier lugar y en cualquier momento. Y aun así, no busques estar bien todo el tiempo. Nunca estarás completamente bien. Busca, más bien, no tomártelo demasiado en serio. Vas a fracasar una y otra vez.
Y ahí es donde el ingenuo supera al inteligente.
No porque sepa más.
No porque sea más fuerte.
Sino porque no sabe cuándo debería detenerse.
¿Por qué continúa? Porque es ingenuo.
La gente lo llama ingenuidad. Yo lo llamaría valentía.
Hay una clase de amor en quien decide seguir creyendo cuando todos los demás ya dejaron de hacerlo. Un amor por algo que quizá ni siquiera existe todavía. Un amor por la posibilidad de que los horrores de mañana sean diferentes.
Le dicen que está mirando hacia el abismo.
Le dicen que el abismo lo observa de vuelta.
Y él, ingenuo, decide creer que el abismo no existe.
O, peor aún, que puede sobrevolarlo.
Quizá eso sea la esperanza.
No una certeza. No una verdad demostrable. Ni siquiera una promesa. Solo la decisión absurda de creer. Somos seres imperfectos intentando ser perfectos, sin darnos cuenta de que dentro de nuestra imperfección existe uno de los anhelos más antiguos que podemos tener: esperar, incluso cuando no tiene sentido hacerlo.
El ingenuo lo sabe. Lo siente. Para él, es verdad.
Y quizá no importe que alguien más considere esa verdad una ilusión.
Cuida tu verdad, amigo mío. Ámala como una madre que creyó que jamás podría tener hijos y que, finalmente, sostuvo a su primogénito entre los brazos. Defiéndela como un padre defenderia a su hija.
Y, si alguna vez tienes que elegir entre abandonar aquello en lo que crees o seguir siendo ingenuo, sé ingenuo. Porque quizá eso que los demás llaman ingenuidad sea simplemente la forma que tiene la esperanza de sobrevivir.
Todo por amor.
Thoughts
-
PermalinkCanto cada semana. Ingenua. Tu texto explica exactamente por que sigo haciendolo.
-
PermalinkChacra, papa, habas, capilla sin cura toda la mitad del año. Rezamos igual y la gente nos juzga. Lo que escribes es verdad: la fe que sigue vale mas.
-
PermalinkRezo a la una con mi vela sin que nadie lo sepa. Ingenua. Y que escribas que eso es valentia, que lo llames por otro nombre... me destroza porque es exactamente lo que necesitaba leer.
-
PermalinkLa duda de creer, eso.
-
PermalinkNo soy de iglesia y rezo igual. Bueno, esto.
-
PermalinkLo que me queda de leer esto es ese acto de reescribir: cambiar el nombre completo de ingenuidad a valentia. Y la decision de seguir creyendo cuando todos alrededor te estan diciendo que dejes. Es lo que necesitaba leer hoy. Gracias por escribirlo.
-
PermalinkLlego tarde, me salgo antes, rezo igual. Siempre creí que eso era mentira. Pero viéndolo a través tuyo creo que es lo mas honesto que existe.
Publicaciones relacionadas
-
El día gris
Tenia muchos días sin salir de casa y ayer justamente salí al parque , el día no estaba soleado pero tampoco estaba lloviendo en realidad el día estaba gris así como se describe , la luz de la tarde…
-
Todo pasa en la vida .
Tengo 50 años chilena . conocí. A un hombre también chileno a los 18 años con el cual construí mi vida y una familia durante 30 años con tres hijos uno hombre y 2 mujeres
-
La geometría de lo que fuimos
Me pediste que volviera a hablar de nuestro amor, que lo nombrara como se nombra aquello que fue maravilloso, efervescente, como si entre nosotros solo hubiesen existido la risa, el deseo y las…
-
Sos y serás vos
No sé que está bien y que está mal solo se que amarte es una verdad, mí verdad esa que escondo de todo el mundo pero a la vez quiero gritar.
-
Tu mirada y tu vacio
Tu mirada y tu vacío
-
¿Bajar o no?
Y el bus empezó a andar.
-
Tristes domingos
Tristes domingos
-
Duelo de amistad
Sinceramente las redes sociales solo muestran un duelo real o el romántico. Pero poco se habla del duelo de amistad. Y creo que es uno de los más dolorosos. Durante toda mi vida fui considerada…
Perdona, Señor, mis anhelos, porque mi carne es tan débil como una hoja de árbol. Mas no por eso menos importante para el árbol.