¡Ah! No puede ser...
Algo tan lógico para mí, se vuelve ilógico para ellos.
Piensen un segundo más, antes de preguntar el significado del párrafo anterior. Solo un segundo más.
Yo... yo creo que soy... el incomprendido.
Siempre he creído, siempre lo he hecho: si no entiendes al poeta, es completamente tu culpa, no de él.
Detente un segundo más... y acepta que no todo es como a ti te gusta.