Cargando…

Hombres de porcelana-Cap4 Sensible Spoiler

A-DEATH-POET
Pública 1 conversación 4 pensamientos 35 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

4-Hoy es Lunes?

En series

Pensamiento

Pensamiento

Anselma

Fíjate que yo di clases treinta y ocho años y nunca le bajé puntos a un niño por cantar bajito el himno. Con el papá que ya tiene Ian en casa, ahora también esa profesora. ¿Viktor sabe algo de lo del café?

Fíjate que yo di clases treinta y ocho años y nunca le bajé puntos a un niño por cantar bajito el himno. Con el papá que ya tiene Ian en casa, ahora también esa profesora. ¿Viktor sabe algo de lo del café?

Contenido de la publicación

4-Hoy es Lunes?

Pastillas,pastillas– Me levante balbuceando– ¡¿Dónde están?!

volcaba toda la habitacion en busca del frasco amarillo de pastillas mi corazon iba a mil por hora, demaciado como para ser humanamente posible. estaba desesperado, ese sentimiento de que te respiren en la nuca, de que ojos en las paredes te estés juzgando y que tus oídos te burlen una canción familiar era lo que sufria. Estaba empeorando, empeorando feo.

Metiendo el brazo entero debajo de mi cama pude agarrar algo, por la textura de la tapa supe eran mis pastillas.

-Por fin.. – logre suspirar.

Saque el brazo con el pote en mano y polvo en el brazo; lo abraze. Me di un tiempo para respirar, mi pecho bajaba y subía aún acelerado como si este aún no había entendido que encontré lo que debía.

Agarre dos y me las trague con mi saliva

–Ewg…– El sabor amargo se quedó en mi garganta.

Me levanté del suelo ¿Donde..? Perdí las pastillas otra vez, mejor las busco después

Llegando al colegio –tarde por supuesto– me encontré con Lilith.

–¡Hey!- Corrí hacia ella

–Ian– Dijo un poco sorprendida pero sin ánimos

Baje la velocidad mirándole. Ojos cansados, mirada perdida.

–¿Pasa algo? Te ves apagada– Agarre su mano con delicadeza, ella me la abofeteó acelerando el paso. Me detuve. Me quede atrás..

Hay algo,

Hay algo

Hay algo

Hay algo

Me he visto en anillos de fuego de mi cuerda de cristal fuerte,

de amistad y muerte, mi mente me muerde, imita.

Mi mente miente.

En el aula cada uno al lado de su silla mostrando respeto al himno nacional con nuestro canto. La profesora en silencio observando a quienes no lo cantan para restarles puntos en la nota, para quemar lentamente a los estudiantes que no honran las personas que murieron por la convivencia de… La mayoría de especies. Al terminar pude escuchar algo.

–Ian, menos de 5 puntos– La profesora me escribió en la pizarra, estaba tan centrado en TODO que parece no cante lo suficientemente alto para satisfacerla.

– ¡Pero cante! –

–Entre labios–

–Uhg!-

–añadele menos 3 más por contestar.-

Logre sentir una mirada punzante en mi espalda, me voltee. Viktor me miraba con una pequeña sonrisa, cuando hice contacto visual con él, me hizo una mueca. Descarado.

Iniciando las clases, Lilith evitó mirarme.

–Linda, perdón pero ¿Pasó algo después de irnos del café?-

Ella abrió los ojos manteniendo su mirada al cuaderno, cuando lo noto volvió a la normalidad.

–Así que no te acuerdas-

-Eso es un si- Susurre para mí mismo

–No me malinterpretes, realmente te quiero y me preocupo por ti, pero hay cosas que...Hah- suspiro– Cosas con las que no puedo. – Sus ojos se aguaron, sentí un golpe en la cabeza, un dolor intenso.

–Entiendo. Perdón, de verdad, perdoname linda, no se realmente que paso pero noto que te afecta.

–No pidas perdón, no fue tu culpa.

–Tampoco la tuya.

–Eso lo sé. Simplemente es tu– Titubeo– Tu, tu, tu cosa.

El dolor se hizo más fuerte, insoportable como si mi mente intentara recordar algo pero no pudiera. Es molesto, frustrante vivir sabiendo que en cualquier momento puedo colapsar u olvidar todo.

–¿Entonces que paso?

-¿Qué?

–¿Recuerdas que paso?

–No, no logro recordar con claridad

Anotó algo en su libreta, sus ojos se veían más fríos que normalmente.

–Como van tus pastillas– Pregunto mi psiquiatra, psicólogo, terapeuta ya no se como llamarle a él, ni siquiera me acuerdo su nombre.

–Todo va bien, creo… He tomado las dosis que me indicaste, además de la 2da por los síntomas extras.

–¿Cuáles son los síntomas que has sentido recientemente?

–Pérdida de memoria, sombras, dolores intensos de cabeza, confusión. Solo tomo las pastillas con las sombras, cuando duran minutos sin irse; Cuando comienzan a sentirse demasiado

–Muy bien, sigue así. Te ajustaremos la dosis ¿Como has dormido últimamente?

–Caigo dormido de una vez, no tengo problemas.

–¿Y Lilith cómo va tu relación con ella?

–Voy a tratar de recordar al menos un poco para ver si logro hablar con ella… Siento la herí por accidente, pero se lograre arreglar todo –Baje la voz inconscientemente. –Siempre lo arreglo.

El sonido del lápiz escribiendo me ponía nervioso, escribia más de lo que me miraba como si escribiera cosas que ni yo sabia de mi mismo, me tenia mal.

La sesión se terminó rápido ya que no había mucho de qué hablar, me dieron la receta

la mire arrugada entre mis dedos.

Antipsicóticos.

La palabra me hizo sentir sucio..

Abrí la puerta, su pelo largo ondulado se veía hermoso. Camine a su casa antes de llegar a la mía.

–¿Qué haces aquí?

–¿Podemos ir a caminar?

Lilith dudo, me cerró la puerta en la cara, me sobresalte, abrí los ojos mirando la puerta marrón con una pequeña mirilla y una cámara más arriba en la pared. Suponía que me diría que no, pero nunca espere una respuesta tan dura, se me aguaron los ojos, mi vista borrosa miro a la calle, los carros pasaban rápidamente sin ningún cuidado. Una brisa brisa movía los árboles con gentileza, el sol caía y la luna junto a sus nubes se apoderaban del cielo naranja.

–Se ve hermoso– Sonreí con la mirada en alto, se escuchaba el cantar de los zorzales en los árboles cercanos.

–Si, el cielo esta bello este dia– Lilith cerró la puerta detrás de ella, tenía un aroma a pegamento blanco encima. Le sonreí dándole la mano.

–Hay un lugar cerca donde cosechan café, dicen que dan tours con pruebas y todo.

–¿Crees arreglaras todo invitandome a salir? –Mis hombros se tensaron al escucharle, ella se acercaba a mi con cuidado como si me tuviera miedo– Es bonito que intentes– Me marcó con un beso en la frente. –Pero aun sigo molesta contigo.

Thoughts

  • TintaYMadrugada

    Este capítulo me dejó incómodo de la buena manera, porque todo llega desde la cabeza de Ian y ya no le creo del todo. Le dice al psiquiatra que se duerme de una vez y que siempre arregla las cosas, y esa misma mañana perdió el frasco dos veces y no sabe qué pasó después del café. Y que Lilith salga oliendo a pegamento blanco justo después de cerrarle la puerta en la cara me tiene convencido de que ella también está armando algo que él no ve.

    Permalink
  • Anselma

    Fíjate que yo di clases treinta y ocho años y nunca le bajé puntos a un niño por cantar bajito el himno. Con el papá que ya tiene Ian en casa, ahora también esa profesora. ¿Viktor sabe algo de lo del café?

    Permalink
  • Ovid

    La receta arrugada entre los dedos y una sola palabra suelta en la línea. Ian se pasa el capítulo buscando las pastillas y, cuando por fin le ponen nombre a lo que toma, se siente sucio. Me quedé pensando que Lilith sabe algo del café que él no, y que ese beso en la frente tiene más de despedida que de perdón.

    Permalink

Related posts