Nunca entenderé del todo cómo llegamos a hacernos tan amigas, en qué momento pasamos de ser dos personas que apenas compartían algunos momentos a convertirnos en parte importante de la vida de la otra. No sé exactamente cuándo nació esta confianza, cuándo empezamos a contarnos tantas cosas o en qué momento nuestras ocurrencias se convirtieron en recuerdos que hoy guardamos con tanto cariño.
Lo que sí sé es que hay personas que llegan sin que las estemos buscando y terminan ocupando un lugar que jamás imaginamos. Y tú eres una de esas personas.
Porque una amistad bonita no se construye solamente con grandes momentos. También está hecha de conversaciones sin sentido, risas que aparecen de la nada, bromas que solo nosotras entendemos, secretos compartidos, consejos, pequeñas discusiones y esos días en los que no necesitamos hacer nada extraordinario para disfrutar de nuestra compañía.
Qué bonito es tener a alguien con quien puedes ser completamente tú, sin medir cada palabra, sin fingir que todo está bien y sin miedo a que tus momentos más vulnerables cambien la forma en que te mira. Alguien que conoce tus locuras, tus defectos, tus sueños y hasta esas versiones de ti que no todo el mundo tiene la oportunidad de conocer.
Quizá nunca encontremos una explicación exacta de cómo nació nuestra amistad, pero tampoco hace falta. Hay conexiones que simplemente suceden, que crecen con el tiempo y que se vuelven especiales por todo lo que se comparte en el camino.
Y si la vida me diera la oportunidad de volver al principio, de encontrarte nuevamente sin saber todo lo que llegaríamos a vivir, te volvería a elegir. Volvería a reírme contigo por las mismas tonterías, a escuchar tus historias, a compartir mis días y a construir cada uno de esos recuerdos que hoy me hacen agradecer que nuestros caminos se hayan cruzado.
Porque las amistades verdaderas no siempre necesitan una fecha especial para recordarnos lo importantes que son. A veces basta con mirar a esa persona y pensar en todo lo que han vivido para sentir una gratitud enorme.
No sé cómo nos hicimos tan amigas, pero qué suerte la mía que haya pasado. Y si tuviera que empezar de nuevo, volvería a encontrarte, volvería a conocerte y volvería a elegir esta amistad una y mil veces más. Porque hay personas que hacen que la vida sea más bonita simplemente por estar en ella, y tú eres una de las mías. 🫂💗✨