Deja que mi fuego te consuma,
que te enciendas con mi toque
mientras el mundo afuera desaparece.
Disfruto tu cuerpo, cada curva.
¡Oh! tus jadeos cerca de mi oído,
la sensualidad de tus movimientos controlados y a la vez impulsivos,
la perfección, la locura.
Pasión desbordada, absorbiéndonos por completo.
Un poco de tu alma se queda en mí.