IMPRONTA DE AMOR
En la sombra de la noche oscura.
Lloro por el amor que se ha ido.
Las estrellas susurran en la bruma.
Recuerdos de un abrazo perdido.
Tu risa danza en el viento frío.
Tu mirada, un fuego, que se ha apagado.
Camino solo por senderos vacíos.
Tu voz retumba en mi corazón herido.
Cada paso lleva una nostalgia,
cada suspiro, un eco de tu ser.
El tiempo no cura, solo aqueja,
y esta pena, no quiere ceder.
La luna me mira con ojos tristes,
sus destellos son lágrimas de ayer.
Las flores marchitan en el jardín de mi alma,
como el amor que se marchó sin aviso.
Queda el eco de un amor que creí divino,
ahora es sombra, un triste hechizo.
El viento me envuelve en su abrazo,
susurra tu voz, pero no estás aquí.
Bajo el peso de un sincero lazo,
mi alma anhela lo que ya no está conmigo..
Los días pasan, pero el dolor queda,
como un faro en la penumbra que guía.
Tu esencia vaga en melodías,
en cada lágrima que la noche enreda.
Recuerdos flotan como estrellas muertas,
iluminando un claro en mi soledad.
Las promesas son hojas desiertas,
y el futuro se siente como un mar sin calma.
Te busco en cada rincón de mis días,
pero solo encuentro un frio abismo.
Las memorias son un eco que abriga,
y el brillo de tus ojos, un pasado amado.
Llegaste a mí a través de tu boca
para quedarte como una impronta.
Los sueños se quiebran como cristal,
en la trama de un tiempo que no regresará.
Tu amor era un río, de fuerza torrencial,
hoy es espejo que no se puede mirar.
Aún guardo el perfume de nuestros encuentros,
donde el fuego ardía sin temor a su fin.
Pero la vida es un camino incierto,
y el amor, un suspiro que se va.
Quisiera olvidar, pero el alma se aferra,
al dulce sabor de lo que fuimos tú y yo.
En cada latido, el dolor se destierra,
y el recuerdo, aunque duele, brilla con su fulgor.
Así navego en un mar de suspiros,
buscando la orilla que me lleve a la paz.
En la sombra de la noche oscura.
Lloro por el amor que se ha ido.
Las estrellas susurran en la bruma.
Recuerdos de un abrazo perdido.
Tu risa danza en el viento frío.
Tu mirada, un fuego, que se ha apagado.
Camino solo por senderos vacíos.
Tu voz retumba en mi corazón herido.
Cada paso lleva una nostalgia,
cada suspiro, un eco de tu ser.
El tiempo no cura, solo aqueja,
y esta pena, no quiere ceder.
La luna me mira con ojos tristes,
sus destellos son lágrimas de ayer.
Las flores marchitan en el jardín de mi alma,
como el amor que se marchó sin aviso.
Queda el eco de un amor que creí divino,
ahora es sombra, un triste hechizo.
El viento me envuelve en su abrazo,
susurra tu voz, pero no estás aquí.
Bajo el peso de un sincero lazo,
mi alma anhela lo que ya no está conmigo.
Los días pasan, pero el dolor queda,
como un faro en la penumbra que guía.
Tu esencia vaga en melodías,
en cada lágrima que la noche enreda.
Recuerdos flotan como estrellas muertas,
iluminando un claro en mi soledad.
Las promesas son hojas desiertas,
y el futuro se siente como un mar sin calma.
Te busco en cada rincón de mis días,
pero solo encuentro un frio abismo.
Las memorias son un eco que abriga,
y el brillo de tus ojos, un pasado amado.
Llegaste a mí a través de tu boca
para quedarte como una impronta.
Los sueños se quiebran como cristal,
en la trama de un tiempo que no regresará.
Tu amor era un río, de fuerza torrencial,
hoy es espejo que no se puede mirar.
Aún guardo el perfume de nuestros encuentros,
donde el fuego ardía sin temor a su fin.
Pero la vida es un camino incierto,
y el amor, un suspiro que se va.
Quisiera olvidar, pero el alma se aferra,
al dulce sabor de lo que fuimos tú y yo.
En cada latido, el dolor se destierra,
y el recuerdo, aunque duele, brilla con su fulgor.
Así navego en un mar de suspiros,
buscando la orilla que me lleve a la paz.
Haz quedado en mí
como una impronta imposible de borrar.
Maracaibo, 07/05/2025
Accede a la canción, basada en esta composición, a través de los siguientes enlaces:
https://vkvideo.ru/video-231361250_456239101