Se le quebraron sus zapatillas de cristal,
no ve que su cascanueces no la sigue a ella,
le cierra con llave su caja musical,
no le gusta verla a ella que baile con una sonrisa.
Descalza no le deja dar pasos,
su caminar cada noche se viste de ilusión,
fugaz como la estrella de la varita y el deseo,
su pintura se esta borrando con cada suspiro.
Con el dolor calzo una talla que la asfixia,
le abraza la cintura y el corsé ajusta hasta sus palabras,
embiste su cuerpo contra una imagen falsa,
enviste un uniforme de fiesta en una calabaza.
Sus lagrimas firman pactos mágicos
con efectos colaterales trágicos,
solo deseaba ser la princesa del cuento,
su acuarela se ahogo en la lluvia de sus anhelos.