Sabía que todo empezaría así… siendo insatisfecho. Sé que aceptaste estar conmigo por lástima a darme el rechazo, pero ahora que lo pienso, eso hubiera sido lo mejor que pudiera haber pasado. Te mostré mis sentimientos, te los pinté en un lienzo. Tú viste la oportunidad de conocerlos y ser partícipe de ellos.
Anduvimos así por demasiado tiempo, yo ignorando el hecho de tu falta de afecto y sentimientos. Cada día te perdía más que el anterior… pero con el paso del tiempo mi amor se esfumaba, yo ya no sentía nada.
Recuerdo que una vez me miraste sorprendido por el cambio que había tenido, el cual era “repentino” ante tus ojos. Anhelabas mi atención, rogabas por un poco de amor, así como alguna vez yo lo hice cuando te quise.
Te dejé por mi bien... sobre todo porque quería liberarte de mí, que fueses feliz. Ahora quieres volver junto a mí, deseando que te dé un amor que ya está malogrado… yo sí te doy mi rechazo, olvidemos todo y dejémoslo en el pasado, también aquel amor floreciente y un desamor curado, a fin de cuentas, eso no te era relevante, hasta que dejé de amarte.