Año 742 E.U.
La marea y el viento cambio nuestro rumbo a la fuerza. El mar no quiere que lleguemos a Neral.
En el camino pasaron muchas cosas, espero que esto no baje el ánimo de la tripulación. Aunque ya comienza a notarse que quieren pisar puerto mucho antes de los cuatro días.
No los culpo, ese barco a la deriva podría hacer desconfiar a cualquiera, sin tripulación y repleto de cosas. Al menos en la cena pudieron relajarse un poco antes de que el viejo Crow hiciera de las suyas, lo único bueno es que está vez no hizo de la comida un experimento.
El rumbo sigue siendo Neral, aunque nos tomara más tiempo desde aquí llegar, tal vez una semana o dos, pararemos en un puerto cercano antes de eso.