Sus ojos son extraños...
La primera vez que es cuche su voz creí que no era real. Vaya equivocación. Uno creería que esta alucinando, después de todo, ¿Quién podría alegar algo distinto luego de estar semanas en medio del mar con una tripulación aburrida y hambrienta?
Solo aquellos que han estado mar adentro por más de una semana saben lo que las aguas hacen a la mente de un marinero.
Y su voz sonaba demasiado perfecta, una melodía que podría enloquecer a cualquiera que la escuchara por demasiado tiempo. Tan suave como las ondas en un lago, pero tan poderosa como el océano embravecido en una noche de tormenta.
No parecía que otros la escucharan, hasta aquella noche en la que finalmente lo supe...
No soy el único que la escucho.