Lo que describes es más común de lo que parece. A veces uno puede estar haciendo “lo correcto” (estudiar, trabajar, ser responsable) y aun así sentir que no avanza, porque se compara con otros o porque no ve resultados inmediatos.
Cuando uno se siente “fracasado”, muchas veces no es porque lo sea, sino porque está cansado o frustrado. El progreso real suele ser lento y no siempre se nota en el día a día.
No eres el único que se siente así. A muchos les pasa, solo que no siempre lo dicen.