Ha pasado un mes desde tu partida y desde ese momento mi vida se fue por mil estaciones esperando encontrarte ... cada día que trascurre voy fluyendo, esperando, moviendo(me), sintiendo, siendo, escribiendo, sobreviviendo y latiendo mil sentires por segundo.
A diario repito... todos los días me digo RE-CORDIS (Volver a pasar por el corazón) y todo vuelve a tomar curso nuevamente; al instante.
¿Dónde están los sueños y también los anhelos? ¿Hacía dónde nos mueve el alma?
¿Dónde quedaron las luces destellantes despilfarrando colores?
Será que la relatividad se llevó un pedacito del todo, que me dejó esperando un cariño, una caricia y un latido más.
Te quiero, siempre. Fue grandioso tenerte como abuela.