Es bella, radiante.
Es honesta, responsable.
Es inteligente y muy atenta.
Desayunar juntos era genial, aunque no nos sentábamos juntos mis ojos viajaban por todos los presentes hasta encontrarla, para el almuerzo me sentaba con ella y solo así podía comer, en las noches sentado en la misma banca la esperaba con su trago favorito, una michelada colombiana y conversábamos de todo, yo solo salía de mi habitación en las noches por ella, por su compañía, por su cariño.
Esos 5 días fueron hermosos.