Aún sigues siendo mi obsesión, mi torrente en el que nado cuando el mundo me quiere ahogar, un escape en el que sigo tratando de atar cabos inefables e inexistentes que nos invento; ahora solo me dedico a contemplar e imaginar los ángulos de tus miradas congeladas en el tiempo y con ellos rastrearte en la estela que dejaste en un mundo en el que ya no te encuentro...
Yo te estare buscando en miles de tiempos en miles de mundos en miles de universos durante diez mil vidas hasta encontrarte...
Te llevo en mi corazón, porque en mi vida no te tengo...
Te llevo en mis sueños, porque en mi realidad no te tengo...
No existen las despedidas entre nosotros. Allá donde estés, te llevaré en mi corazón...